Jugo de tomate de árbol

Cuando estamos afuera a pleno sol nos deshidratamos y recurrimos a un líquido que nos suministre agua para el equilibrio homeostático del sistema linfático del cuerpo humano; nada más agradable que un jugo de tomate bien frío para restablecerlo y por supuesto la recomendable compañía de una buena amiga o un ser querido que comparta nuestro placer, también simplemente podemos disfrutar la belleza de la naturaleza en la soledad del campo lejos del mundanal ruido tomándonos un jugo saludable.
Jugo de tomate de árbol
Cuando estamos afuera a pleno sol nos deshidratamos y recurrimos a un líquido que nos suministre agua para el equilibrio homeostático del sistema linfático del cuerpo humano; nada más agradable que un jugo de tomate bien frío para restablecerlo y por supuesto la recomendable compañía de una buena amiga o un ser querido que comparta nuestro placer, también simplemente podemos disfrutar la belleza de la naturaleza en la soledad del campo lejos del mundanal ruido tomándonos un jugo saludable.
Paso a paso
- 1
Colocar a los 4 tomates en un recipiente con un litro de agua, previamente lavados; para mayor eficiencia también previamente es muy bueno hacerles un pequeño corte en cruz en la parte opuesta al rabito del tomate; vigilar que el agua logre cubrirlos completamente; colocar el recipiente en fuego alto hasta que hierva el agua, dejar hervir cinco minutos o hasta ver que la cáscara o piel de los tomates empieza a desprenderse; apagar el fuego y dejar enfriar.
- 2
Remover la piel de cada tomate, ayudarse con una pinza, cortarles con un buen cuchillo el rabito a los tomates, trozarlos en cuadritos, colocarlos en licuadora, procesarlos con el otro litro de agua,agregar las 6 cucharaditas del endulzante o el azúcar que lo sustituya; pasar por un colador para retener las semillas del tomate y no incluirlas en el jugo porque son muy incómodas al tomarlo.
- 3
Licuar lo procesado y colado, verter en una jarra con asa o agarradera para poder servir el jugo fácilmente cuando esté reposado y frío. Servir en vasos altos con hielo en pequeños trozos y un pitillo o “pajilla” para absorber el jugo y para revolver el hielo; también se puede adornar el vaso con un “paragüitas “ de papel o con otra fruta tal como un poco de piña, un rodaja de limón, o de naranja; o algo fresco y bonito. Colocar un servilleta al lado y disfrutar.
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