Alubias blancas con naranja, tiras de hinojo, mostaza antigua y frutos secos en salsa de hinojo

Hace unos meses pasé por el Lidl a hacer la compra semanal y, Oh my God!, ¡tenían hinojos💚! Allí estaban, abandonados, ignorados, como si nadie supiera muy bien qué diablos eran. Y yo, incapaz de resistirme, cogí unos cuantos. Mientras los metía en la cesta, me pregunté cómo era posible que el hinojo, tan nuestro, tan mediterráneo, siguiera siendo un gran olvidado en nuestra gastronomía.
El hinojo es uno de esos alimentos que combinan historia, nutrición y carácter sin necesidad de alzar la voz. Un vegetal antiguo, resiliente, sorprendentemente sofisticado, que lleva siglos creciendo bajo el sol mediterráneo.
Así que hoy vamos a cocinar como si fuéramos dos tiktokers irreverentes, con acceso a un horno y cero tolerancia hacia las ensaladas aburridas. Esta, hecha con base de alubias blancas, es una de mis favoritas, no solo por sus propiedades, sino por ese contraste brutal de sabores gracias al hinojo, que la convierte en algo completamente inesperado.
Probablemente no hayas probado nada igual. Así que ponte el delantal, enciende ese horno, sírvenos una copa de prosecco italiano, bien frío, y pongámonos manos a la obra. Disfruta del proceso y recuerda que cocinar, al final, no es más que eso: un pequeño placer cotidiano.
Enjoy!😘✨
Alubias blancas con naranja, tiras de hinojo, mostaza antigua y frutos secos en salsa de hinojo
Hace unos meses pasé por el Lidl a hacer la compra semanal y, Oh my God!, ¡tenían hinojos💚! Allí estaban, abandonados, ignorados, como si nadie supiera muy bien qué diablos eran. Y yo, incapaz de resistirme, cogí unos cuantos. Mientras los metía en la cesta, me pregunté cómo era posible que el hinojo, tan nuestro, tan mediterráneo, siguiera siendo un gran olvidado en nuestra gastronomía.
El hinojo es uno de esos alimentos que combinan historia, nutrición y carácter sin necesidad de alzar la voz. Un vegetal antiguo, resiliente, sorprendentemente sofisticado, que lleva siglos creciendo bajo el sol mediterráneo.
Así que hoy vamos a cocinar como si fuéramos dos tiktokers irreverentes, con acceso a un horno y cero tolerancia hacia las ensaladas aburridas. Esta, hecha con base de alubias blancas, es una de mis favoritas, no solo por sus propiedades, sino por ese contraste brutal de sabores gracias al hinojo, que la convierte en algo completamente inesperado.
Probablemente no hayas probado nada igual. Así que ponte el delantal, enciende ese horno, sírvenos una copa de prosecco italiano, bien frío, y pongámonos manos a la obra. Disfruta del proceso y recuerda que cocinar, al final, no es más que eso: un pequeño placer cotidiano.
Enjoy!😘✨
Paso a paso
- 1
· ACTO I · "El ritual del hinojo: convertir un vegetal sospechoso en algo irresistible."
- 2
Primero, precalienta el horno a 200ºC. Esto es importante porque el hinojo necesita su buena dósis seria de calor.
Entretanto se calienta, tomamos los bulbos de hinojo. Cortamos la base dura y quitamos cualquier capa exterior fea. Guardamos las plumitas de arriba porque, créeme, es oro aromático. Por último, cortamos el hinojo en tiras finas.
- 3
En una fuente para horno vertemos un poco de aceite para engrasarla.
Luego añadimos:
1) Las tiras finas de hinojo.
2) Los 400 gr. de alubias blancas escurridas.
3) Vertemos sobre ellas las 2 cucharadas de aceite de oliva.
4) La cucharada de vinagre balsámico.
5) Las 2 cucharaditas de mostaza antigua.
6) 1/2 cucharadita de sal fina. - 4
Y, ahora, mezclamos todo bien con las manos (lavaditas primero, ejem). Sí, con las manos. La cocina, como el amor, es táctil 😏🤣. Las alubias y las tiras de hinojo deben quedar brillantes. Lo extendemos todo bien en la fuente sin amontonar porque, si lo amontonamos, se cuece. Si lo respetamos, se asa, que es lo que intentamos buscar en esta receta. Al horno de una.
Esperamos 15 minutos.
Cuando esté listo, con esos bordes dorados, sacamos la fuente del horno y dejamos enfriar. No remuevas nada.
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Una cosita:
El hinojo es uno de esos vegetales que se miran como si fuera una planta exótica o uno de esos Clickers de "The Last Of Us". Sin duda, el hinojo es discreto, extraño, que aparenta tener poca utilidad culinaria frente a otros vegetales más conocidos.
Pertenece a la familia de las apiáceas, la misma del apio, originario de la región mediterránea, donde crece casi como una declaración de principios a la melodía de Serrat: resistente, aromático; adaptado al sol y a la tierra seca.
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Ya en la Antigüedad era apreciado por griegos y romanos, no solo como alimento sino como planta medicinal. Los romanos lo consumían convencidos de que fortalecía el cuerpo y aclaraba la mente, reputación que no estaba del todo equivocada. Desde el punto de vista nutricional, está copuesto por un 90% de agua, es hipocalórico, fuente de vitaminas C y fibra. Y lo mejor: fortalece el sistema inmunitario y a la protección de células frente al estrés oxidativo.
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En cocina, su intenso y marcado aroma, para mí encantador e indecente, es fresco, crujiente y ligeramente dulce a diferencia del apio. ¿Necesitas un contraste en crudo que no sea siempre el limón? Aquí lo tienes. ¿Algo más suave y dulzón en un asado picantoso o lineal? El hinojo es la clave. En crudo resalta; asado, se suaviza y saca a relucir su lado más dulce.
Esta capacidad de transformarse lo convierte en un ingrediente extraordinariamente versátil, así que dale una oportunidad 🥹.
- 8
ACTO II. "La salsa: el corazón cremoso tan adictivo como para ser punible."
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Lo siento, pero vas a hacer como Pilar Rubio y denunciarme a las autoridades por tremenda revelación que te voy a delegar con esta salsa.
Veamos:
En un recipiente alto para batidora colocamos la 1/2 taza de alubias, las hojas verdes de hinojo, las 3 cucharadas de agua, las de oliva, la de tahini (si quieres unas notas más profundas), la cucharada y media de zumo de limón, la ralladura de limón que no falta en mi cocina, el diente de ajo, la cucharadita de miel/sirope y el 1/4 de sal fina.
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Trituramos hasta que la todo quede homogéneo y cremoso. No debe quedar líquido ni una masa similar al cemento. Algo cremosito, suave. Tú me entiendes.
Anda, prueba, y decide si hay que rectificar con más sal, aceite o limón.
Reservamos.
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ACTO III. "El Montaje: Nivelazo Chef Michelín"
- 12
Lo primero que haremos es dividir los ingredientes del topping:
· Las naranjas han de estar peladas y troceadas en cuadraditos.
· Las avellanas y almendras ligeramentes tostadas y trituradas. - 13
Disponemos un plato, te recomiendo uno hondo o tipo bol plano. Y hacemos lo siguiente:
1) Extendemos unas cucharadas en el fondo hasta cubrirlo. Como si pintaras una base.
2) Añadimos la porción de alubias y tiras de hinojo en el medio, en plan montañita.
3) Incluimos el topping. Primero los trozos de naranja y los frutos secos.Si quieres un toque más mono, puedes rematar con un hilo de aceite de oliva y hojas verdes del hinojo como decoración (las metí todas en la batidora, sorry 🙈).
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¡Listo! 👌 ✨
Disfruta de este tremendo platazo. Y, por supuesto, coméntame qué te ha parecido o si sabes de más recetas donde el hinojo tiene su papel estrella para que lo tenga en cuenta y lo añada a mi listado de recetas pendiente.
Trucos
Sin mentirte, este plato sabe complejo. Así que si no estás acostumbrad@ a jugar con sensaciones gustativas dispares, tal vez te genere un cortocircuito.
Pero, oh querid@, si eres como yo con respecto al revuelo en el paladar, te va a enamorar este plato.
El hinojo es dulce, profundo, la naranja le da el punch cítrico e ilumina el plato, la salsa liga todo y lo vuelve adictivo y los frutos secos aportan el crujiente que necesitamos para que nuestro cerebro pida por otro bocado. Una delicia.
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