Guiso marinero de patatas con calamares en su tinta

El ejemplo perfecto de cómo convertir unas conservas y verduras congeladas en un plato único reconfortante, saciante y lleno de sabor. Es un plato que gana con el reposo, ideal para dejar hecho y disfrutarlo incluso más al día siguiente.
Guiso marinero de patatas con calamares en su tinta
El ejemplo perfecto de cómo convertir unas conservas y verduras congeladas en un plato único reconfortante, saciante y lleno de sabor. Es un plato que gana con el reposo, ideal para dejar hecho y disfrutarlo incluso más al día siguiente.
Paso a paso
- 1
El sofrito base: Pica finamente la cebolla y los ajos. En una olla con un chorrito de aceite, sofríe a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente. Añade el pimiento verde y sigue cocinando 5 minutos más.
- 2
Si el tomate está congelado, pásalo por agua tibia para pelarlo fácilmente. Pícalo o rállalo y añádelo a la olla. Deja que se cocine hasta que el sofrito esté bien concentrado y el tomate haya perdido su agua.
- 3
Pela las patatas y chascarlas (introduce el cuchillo y haz palanca para que la patata se rompa con un chasquido). Esto liberará el almidón de forma natural y espesará el caldo.
- 4
Añade las patatas y las alcachofas a la olla. Rehoga un par de minutos. Incorpora las 3 latas de calamares con toda su tinta. Remueve bien para que todos los sabores se mezclen.
- 5
Cocción: cubre con agua justo hasta que las patatas queden tapadas (no pongas demasiada para no aguar el guiso). Sube el fuego hasta que hierva y luego bájalo al mínimo. Tapa y deja cocinar durante 20-25 minutos, hasta que la patata esté tierna.
- 6
Una vez que las patatas estén listas, apaga el fuego. Añade el puñado de espinacas baby (se harán solas con el calor residual).
- 7
Disolver el miso: saca un poco de caldo en un vaso, disuelve ahí la cucharadita de miso y vuelve a verterlo en la olla. Remueve con suavidad. No lo hagas mientras cuece porque el miso pierde sus propiedades probióticas
- 8
Prueba el guiso ahora y rectifica solo si es necesario.
Trucos
Si puedes aguantar, este guiso está mucho más sabroso si se deja reposar unas horas o se consume al día siguiente.
Nutrición: Es un plato rico en hierro, fibra (gracias a la alcachofa) y carbohidratos de absorción lenta. ¡Saciante y saludable!
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