Paso a paso
- 1
Se asan los chiles directo al fuego, se meten a una bolsa de plástico por 10 minutos
- 2
Se pone un traste con agua y se comienzan a pelar los chiles enjuagando los chiles las manos las veces que sea necesario con el uso del agua. Esto ayudará a no desperdiciar agua.
- 3
Si no te gustan lo picoso puedes meter los chiles en agua tibia con sal por 15 minutos
- 4
Rellenar los chiles con el queso de su preferencia y cerrar con la ayuda de un palillo
- 5
Se revuelcan los chiles en harina
- 6
Se baten las claras de huevo a punto de turrón (esto es que cuando volteas el bowl el huevo no se cae, añadir una a una las yemas
- 7
Se fríen los chiles en suficiente aceite bien caliente.
- 8
Tip: para saber que el aceite está bien caliente se le deja caer un cristal de sal de grano y si hace burbujitas es que está en su punto
- 9
Cocina y comenzará a burbujear
- 10
Se sacan los chiles del sartén y se ponen sobre toallas de cocina y se cambian tanto como se necesite para que absorba el máximo de grasa.
- 11
En la licuadora se ponen los jitomates, cebolla, ajo, una pimienta negra. Tip: el jitomate puede ser en crudo o escalfado
- 12
En una cacerola se pone un poquito de aceite y se agrega el jitomate perfectamente colado con hojas de laurel y se le agrega sal, la necesaria
- 13
El chile se sirve con un poco del caldillo
- 14
Buen provecho
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