Paso a paso
- 1
En un bol mezclamos la harina con el cacao y reservamos. Por otro lado batimos el aceite con el azúcar y vamos añadiendo los huevos. Añadimos el colorante, la sal y el extracto de vainilla y batimos. A continuación preparamos el buttermilk (añadiendo una cucharada de jugo de limón a un vaso de leche y dejándolo reposar 10 minutos).
- 2
Vamos incorporando al bowl la harina con el cacao y el buttermilk alternativamente y poco a poco. Empezando y acabando por la harina y el cacao. Por último mezclamos el bicarbonato con el vinagre, lo removemos con una cucharita y lo añadimos a la masa.
- 3
Batimos todo de nuevo y engrasamos con mantequilla o aceite el molde. Vertemos la masa y la horneamos a 180º durante unos 40 minutos (hasta que la aguja salga limpia). Lo dejamos enfriar sobre una rejilla, lo desmoldamos y con una lira lo cortamos en dos mitades. Señalamos con un palillo el punto donde se unen para que al montarlo de nuevo lo hagamos en el mismo lugar.
- 4
Preparamos el frosting batiendo el queso crema y el azúcar hasta que se forme una crema ligera y esponjosa. La aplicamos con ayuda de una espátula sobre uno de los bizcochos y luego colocamos encima la otra mitad. Aplicamos el resto de la crema sobre nuestro Red Velvet de forma desigual haciendo ondas espesas.
Recetas similares
Más recetas





Comentarios