
Mousse de tomate

El tomate, rico en vitaminas B1, B2, B5 y Vitamina C y muy buen antioxidante nació, probablemente en la costa de Sudamérica, pero se dio a conocer gracias a España en el resto de Europa, que empezó a tomarlo de diversas maneras y difundirlos por los distintos países del continente.
Además del diseño y la presentación de este suculento entrante, hay que tener en cuenta el valor nutricional que nos aporta esta maravilla de la naturaleza. Pues su alto contenido de Vitamina C y licopeno, protegen al organismo y, su alto contenido de agua aportan mucha hidratación al cuerpo.
Son muchas las variedades y tipos de tomate, tanto en el tomate fresco como en el tomate proceso y, también son muchas las recetas con tomate, salsas, cócteles o zumos y batidos.
La mousse es originaria de Francia que se basa en preparar una espuma esponjosa, dónde la clave es montar bien las claras de huevo al punto de nueve y, así conseguir esa textura gala tan famosa. Esta técnica gastronómica se utiliza tanto en frutas, como en chocolates, pescados, hortalizas... es muy socorrida, rica, sencilla y muy elegante.
Mousse de tomate
El tomate, rico en vitaminas B1, B2, B5 y Vitamina C y muy buen antioxidante nació, probablemente en la costa de Sudamérica, pero se dio a conocer gracias a España en el resto de Europa, que empezó a tomarlo de diversas maneras y difundirlos por los distintos países del continente.
Además del diseño y la presentación de este suculento entrante, hay que tener en cuenta el valor nutricional que nos aporta esta maravilla de la naturaleza. Pues su alto contenido de Vitamina C y licopeno, protegen al organismo y, su alto contenido de agua aportan mucha hidratación al cuerpo.
Son muchas las variedades y tipos de tomate, tanto en el tomate fresco como en el tomate proceso y, también son muchas las recetas con tomate, salsas, cócteles o zumos y batidos.
La mousse es originaria de Francia que se basa en preparar una espuma esponjosa, dónde la clave es montar bien las claras de huevo al punto de nueve y, así conseguir esa textura gala tan famosa. Esta técnica gastronómica se utiliza tanto en frutas, como en chocolates, pescados, hortalizas... es muy socorrida, rica, sencilla y muy elegante.
Paso a paso
- 1
Meter, antes de empezar los 6 moldes que vayamos a utilizar en el congelador, para que estén muy fríos cuando los vayamos a usar.
- 2
Escaldar los tomate durante un minuto en agua hirviendo
- 3
Remojar los tomate en agua muy fría para que se enfríen, pelarlos y quitarles las pepitas.
- 4
Picar la pulpa y dejarlo escurrir.
- 5
Cocer el pimiento unos 20 o 25 minutos, hasta que esté blando.
- 6
Remojar el pimiento con agua fría, pelarlo, quitarle las nervios y las semillas
- 7
Triturarlo mucho.
- 8
Calentar el caldo de pollo o ave, al gusto y, cuando esté caliente (sin hervir) añadir las hojas de gelatina.
- 9
Remover el caldo hasta que la gelatina se derrita y apartarlo del fuego.
- 10
Mezclar la pulpa de los tomate, el puré de pimiento y la nata en la olla del caldo y remover. Añadirle sal, un chorrito de aceite y pimienta al gusto.
- 11
Poner la mezcla en los moldes y dejar en la nevera, al menos, 3 horas.
Recetas similares
Más recetas


Comentarios