
Paso a paso
- 1
Comenzamos marcando las pechugas de pollo en una parrilla para cocinar su parte exterior y marcar un poco las rayas en su superficie. Será suficiente con dejar unos dos minutos por cada lado para conseguir ese aspecto apetecible. Después, reservamos y, mientras reposa el pollo, preparamos la salsa del glaseado en un cazo
- 2
Ponemos el zumo de dos limones y una lima, -que aporta matices muy agradables- a cocer y añadimos dos cucharadas de buena miel. Cuando se integra bien y forma muchas burbujas, comenzamos a glasear las pechugas de pollo, una forma fácil y rápida de hacerlo
- 3
En una sartén ponemos la salsa de miel y limón y las pechugas y con un poco de paciencia, comenzamos a napar o cubrir las pechugas con la salsa, usando una cuchara.
- 4
Hay que ser constante y hacerlo de modo continuo, ya que haremos esta operación hasta quedarnos sin salsa. Ésta se irá espesando poco a poco, mientras aporta una capa de color y brillo a las pechugas de pollo.
- 5
Sed pacientes ya que con diez minutos es suficiente para conseguir un color dorado y terminar de cocinar el pollo
Recetas similares
Más recetas



Comentarios