
Mermelada con la cáscara de sandía

Paso a paso
- 1
A la hora de elegir qué sandía vas a comprar, hace al revés de todas las veces: seleccioná aquella que tenga más gruesa la parte blanca. A medida que vayas comiendo la fruta, anda guardando las cáscaras en la heladera. Una vez que tengas la cantidad necesaria, comenzá por quitarle la parte verde.
- 2
Luego cortala en trozos que tengan más o menos un centímetro de largo por 2 milímetros de ancho. Hacerlo con el pela papa te agiliza bastante esta parte del proceso.
- 3
Colocá la cáscara ya cortada en una olla grande, y agregale toda el azúcar.
- 4
Dejá reposar mientras vas exprimiendo las naranjas o el limón. En cuanto a éstas frutas, el sentido de incluirlas es que cortan con lo dulce y le dan color a la preparación final. Si es la naranja, le agregas todo el jugo y pulpa de ambas, y la cáscara de una, picada chiquita. Si es el limón, sólo agrega el jugo.
- 5
Prendé la hornalla en fuego corona y una vez que comience a hervir, mezclá con cuchara de madera cada 10 minutos. Son alrededor de cuatro horas de cocción. Agregá la esencia de vainilla en la última media hora para que no se evapore.
- 6
Por último, envasá en frascos previamente esterilizados, cuando el dulce aún esté caliente.
- 7
A la cantidad de azúcar que vas a usar, la calculas según el peso de la cáscara ya cortada. Siempre de cáscara es el doble que de azúcar.
- 8
Dependiendo de tus gustos, podés agregar un poco más de naranja o de limón, de manera que el ácido tenga mucha presencia en el sabor final.
- 9
Recordá esterilizar los frascos y envasarlos al vacío de manera que el dulce te dure más tiempo en la heladera. A los frascos los esterilizas hirviendolos en agua durante media hora. Poné paños entre los mismos de manera que nos se quiebren cuando choquen entre sí por la ebullición.
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