Leche de almendras hecha en casa

Cremosa, deliciosa, versátil y sana. Preparar tu propia leche es disfrutar de la tranquilidad de saber qué consumes, y entusiasmarte mientras la preparas y tomas.
Además, la leche de almendras, comparte determinadas propiedades con la leche de soja, pero tiene un contenido calórico aún más reducido. A nivel comparativo, una taza de leche normal entera tiene 140 calorías, una de leche de arroz 120 calorías, la leche de soja 80 calorías y la leche de almendras 45 calorías.
La leche de almendras tiene unos elevados niveles de fibra natural soluble e insoluble. De esta manera, protege la pared del intestino favoreciendo al colon, ayuda a regular la absorción de los azúcares y controla los niveles de colesterol.
Cuando una ventana de cierra, se abre una puerta.
El descubrir mi intolerancia a la lactosa me llevó a investigar y probar diferentes opciones de leche. Empecé comprando desde leche de soja hasta sin lactosa ni grasa, ¡pues tampoco tolero grasa! ¡¡¡Estómago de bebé este mío!!!!
Una cosa trajo otra y aquí estoy, vuelta toda una investigadora de salud, ¡dentro de mi LAB de humo y grasa!
Leche de almendras hecha en casa
Cremosa, deliciosa, versátil y sana. Preparar tu propia leche es disfrutar de la tranquilidad de saber qué consumes, y entusiasmarte mientras la preparas y tomas.
Además, la leche de almendras, comparte determinadas propiedades con la leche de soja, pero tiene un contenido calórico aún más reducido. A nivel comparativo, una taza de leche normal entera tiene 140 calorías, una de leche de arroz 120 calorías, la leche de soja 80 calorías y la leche de almendras 45 calorías.
La leche de almendras tiene unos elevados niveles de fibra natural soluble e insoluble. De esta manera, protege la pared del intestino favoreciendo al colon, ayuda a regular la absorción de los azúcares y controla los niveles de colesterol.
Cuando una ventana de cierra, se abre una puerta.
El descubrir mi intolerancia a la lactosa me llevó a investigar y probar diferentes opciones de leche. Empecé comprando desde leche de soja hasta sin lactosa ni grasa, ¡pues tampoco tolero grasa! ¡¡¡Estómago de bebé este mío!!!!
Una cosa trajo otra y aquí estoy, vuelta toda una investigadora de salud, ¡dentro de mi LAB de humo y grasa!
Paso a paso
- 1
Colocas las almendras en un envase con tapa , preferiblemente de cristal. Agregas 3 tazas de agua, tapas y agitas un poco para asegurar las almendras se humedezcan. Colocas en el refrigerador durante 8 horas como mínimo.
- 2
Vacías el contenido de las almendras en un colador para descartar el liquido. Con chorritos de agua enjuagas las almendras, no bajo el grifo.
- 3
Colocas las almendras con tres tazas de agua, la sal y dulce en una licuadora, licúas lo suficiente hasta desbaratar lo más posible.
- 4
Colar con colador de tela, procurando exprimir lo más posible. Colocar en el refrigerador. Lo ideal es dejarla reposando mínimo 6 horas.
- 5
Nota: Existen equipos dedicados a preparar leche lo que hace más fácil el procedimiento especialmente colar. Tengo el mío (extractor Omega), pero mantengo este proceso con licuadora, para beneficio de la mayoría. Con el extractor omega solo vas agregando de a poquito las almendras y chorritos de agua . Sin necesidad de colar, necesariamente.
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