Merengue Suizo

El merengue suizo se distingue por su textura sedosa y su gran estabilidad. Es ideal para cubrir pasteles, tartas, o para hacer un relleno delicioso
Merengue Suizo
El merengue suizo se distingue por su textura sedosa y su gran estabilidad. Es ideal para cubrir pasteles, tartas, o para hacer un relleno delicioso
Paso a paso
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Coloca el bol que contiene las claras de huevo (188g) y el azúcar (376g) y la media cucharadita de limón, sobre una olla con agua a fuego bajo. El agua no debe tocar el fondo del bol.
Calienta la mezcla a Baño María mientras revuelves constantemente con una cuchara o espátula. - 2
Continúa calentando hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. La mezcla debe alcanzar una temperatura de 60°-70°. Para verificar si está lista sin termómetro, frota un poco de la mezcla entre tus dedos: si no sientes cristales de azúcar, está lista.
Este paso es crucial para "cocinar" las claras, lo que hace que el merengue suizo sea más estable y seguro de consumir. - 3
Retira inmediatamente el bol del calor y colócalo en tu batidora.
Comienza a batir a velocidad media-baja durante uno o dos minutos.
Aumenta la velocidad a media-alta. Bate de forma continua. - 4
Continúa batiendo hasta que el merengue esté brillante, muy espeso, y haya triplicado su volumen. Toca el exterior del bol; si está frío al tacto, el merengue está listo
Trucos
Evita la Grasa: La grasa es el peor enemigo del merengue.
Asegúrate de que los huevos estén separados cuidadosamente (sin yema) y que el bol y los batidores estén libres de cualquier residuo de grasa.
Si el clima es muy húmedo, puedes añadir una pequeña cantidad de ácido (como cremor tártaro o unas gotas de jugo de limón) junto con las claras antes de calentar.
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