Col china con jamón

Hoy os quiero presentar esta especie que me parece muy completa y de gran sabor.
Semillas de alcaravea: De aspecto a medio camino entre el anís verde, el hinojo y el comino, esta especia comparte propiedades con todas las anteriores: anisada, con un puntito picante y de cualidades digestivas, puede usarse sin problema en sustitución de sus primas hermanas en guisos de judías pintas o en mojos, aunque es en panadería donde despunta como un condimento inigualable.
Bien lo saben en Alemania, donde los granos de alcaravea se usan para decorar y dar sabor a los míticos Pretzels, como condimento del chucrut –ese repollo agrio tan típico de la cocina alemana que hasta da nombre a un género musical, el kraut rock–, como sazón de esa sopa eslava de color fucsia a base de remolacha, el borsch, o como parte de la mezcla de especias moruna por antonomasia, el ras-el-hanout, donde se combina con comino, cayena, nuez moscada y otros aromáticos. También se usan en la India para aderezar uno de sus panes planos, el naan, y en esa especie de obleas finísimas y crujientísimas a base de harina de garbanzo que acompañan chutneys y otras salsas: los papadum (o papadam).
Col china con jamón
Hoy os quiero presentar esta especie que me parece muy completa y de gran sabor.
Semillas de alcaravea: De aspecto a medio camino entre el anís verde, el hinojo y el comino, esta especia comparte propiedades con todas las anteriores: anisada, con un puntito picante y de cualidades digestivas, puede usarse sin problema en sustitución de sus primas hermanas en guisos de judías pintas o en mojos, aunque es en panadería donde despunta como un condimento inigualable.
Bien lo saben en Alemania, donde los granos de alcaravea se usan para decorar y dar sabor a los míticos Pretzels, como condimento del chucrut –ese repollo agrio tan típico de la cocina alemana que hasta da nombre a un género musical, el kraut rock–, como sazón de esa sopa eslava de color fucsia a base de remolacha, el borsch, o como parte de la mezcla de especias moruna por antonomasia, el ras-el-hanout, donde se combina con comino, cayena, nuez moscada y otros aromáticos. También se usan en la India para aderezar uno de sus panes planos, el naan, y en esa especie de obleas finísimas y crujientísimas a base de harina de garbanzo que acompañan chutneys y otras salsas: los papadum (o papadam).
Paso a paso
- 1
Lava bien la 1/2 col china, sécala y córtala en chiffonade, cortando los nervios más pequeños.
- 2
Sofríe en mantequilla y un chorrito de AOVE (o ghee) los 3 dientes de ajo, 1/2 puerro y 1/2 cebolla.
Añade 1 cucharadita de pimentón dulce, deja que suelte aroma y echa un chorreoncito de vino, coñac o caldo. - 3
Incorpora la col cortada y un chorrito de caldo o agua. Remueve con paciencia hasta que quede homogéneo. Cocina sin prisa, dejando que la col reduzca y se ablande gracias al caldo.
- 4
Cuando esté blandita, añade los 100 gr de jamón picado, sal, pimienta, tomillo limonero y alcaravea (o comino).
- 5
Deja reducir todo el caldo.
La presente estilo Kebab.
Ya sólo queda servir y disfrutar!!!💝
Trucos
La col china es rica en fibra, vitaminas A, C, K, B6, ácido fólico, calcio, potasio y manganeso. Sus hojas son crujientes, suaves y ligeramente dulzonas, ideales para consumir frescas o cocinadas.
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