Ensalada con Ficoide glacial

El último descubrimiento en mi cocina ha supuesto una revolución.
El ficoide glacial, hierba helada o barrilla, es una hierba con una apariencia que recuerda al escarchado.
La principal característica de esta hierba, a la hora del consumo, es su sabor salado. De hecho, hace años, fue utilizada para la obtención de sosa cáustica.
Pero no nos asustemos, tiene un punto exacto de salado. También posee otra característica que la hace muy atractiva para las ensaladas, y es un punto crujiente que provoca un estallido de frescor en la boca.
Esto es de esas cosas que es muy difícil explicar, que hay que experimentar.
Por lo tanto, se convierte en un gran aliado para darle un toque de frescor a nuestras ensaladas.
Eso sí, hay que tener en cuenta su punto salino a la hora de agregar sal a nuestra ensalada. Tendremos que cortarnos un poquito.
Ensalada con Ficoide glacial
El último descubrimiento en mi cocina ha supuesto una revolución.
El ficoide glacial, hierba helada o barrilla, es una hierba con una apariencia que recuerda al escarchado.
La principal característica de esta hierba, a la hora del consumo, es su sabor salado. De hecho, hace años, fue utilizada para la obtención de sosa cáustica.
Pero no nos asustemos, tiene un punto exacto de salado. También posee otra característica que la hace muy atractiva para las ensaladas, y es un punto crujiente que provoca un estallido de frescor en la boca.
Esto es de esas cosas que es muy difícil explicar, que hay que experimentar.
Por lo tanto, se convierte en un gran aliado para darle un toque de frescor a nuestras ensaladas.
Eso sí, hay que tener en cuenta su punto salino a la hora de agregar sal a nuestra ensalada. Tendremos que cortarnos un poquito.
Paso a paso
- 1
Limpiamos bien las ensaladas, dejándolas bien secas, o con la ayuda de un escurridor o de un centrifugador de ensalada.
- 2
Cortamos los tomates por la mitad.
- 3
Pelamos la naranja muy bien, eliminando también la piel blanca, o mesocarpo, de forma que sólo veamos la carne de la misma.
- 4
Cortamos cada gajo de la naranja, de tal forma que quede libre de pieles, o lo que es lo mismo, de tabiques. Le retiramos las pepitas, en caso de que tengan.
- 5
Disponemos en la fuente la mezcla de ensaladas, los tomates, la naranja, los pistachos y el queso.
- 6
Aliñamos echando los ingredientes en el siguiente orden. No es un capricho, sino que tiene su razón. Por ejemplo, si echamos primero el aceite, este creará una capa sobre la ensalada de tal forma que no penetre el vinagre, de tal forma que, o bien tenemos que echar más vinagre del necesario o bien quedaría mucho líquido en la ensalada.
- 7
Por ello vamos a echar primero el vinagre, después el aceite y, finalmente la sal. Mi abuelo siempre decía "la ensalada bien salada, bien aceitada y poco avinagrada". Tengo que admitir que, durante muchos años, recordaba estas sabias palabras de mi abuelo a la hora de aliñar las ensaladas. En cuanto a la sal, sale mucho más rica la ensalada si la usamos gruesa que fina, pues le da un toque crujiente muy agradable.
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