Torrijas de vino y miel
Receta tradicional donde las haya, nunca suelen faltar en Semana Santa. Y una receta de familia que va pasando de generación en generación.
Una merienda perfecta estas torrijas, jugosas y dulces. Con sabor a tradición y a postre de los de siempre, de los que no pasan de moda y gusta a todos.
Torrijas de vino y miel
Receta tradicional donde las haya, nunca suelen faltar en Semana Santa. Y una receta de familia que va pasando de generación en generación.
Una merienda perfecta estas torrijas, jugosas y dulces. Con sabor a tradición y a postre de los de siempre, de los que no pasan de moda y gusta a todos.
Paso a paso
- 1
Cortamos las rebanadas de pan, que sean gruesas.
Las mojamos en el vino por las dos caras, déjalas hasta que las veas bien empapadas. - 2
Colocamos las rebanadas en un colador sobre un plato sopero, para que eliminen el excedente. El vino que va quedando en el plato, lo volvemos a utilizar para seguir bañando otras rebanadas {si te digo la verdad, las mías se lo bebieron, pero no soltaron nada, eso depende del pan}
Mientras, pondremos una sartén con abundante aceite, donde tostaremos una piel de naranja. - 3
Batimos los huevos muy bien, y vamos mojando las rebanadas. Pondremos el plato al lado de la sartén con el aceite caliente, para ir friéndolas según las sacamos del huevo.
Dejaremos que frían por las dos caras, hasta que tengan un bonito color dorado. - 4
Según vamos sacándolas, las pasamos a una bandeja con papel de cocina, para que eliminen el exceso de aceite.
- 5
En un cazo profundo, pondremos la miel y el azúcar
- 6
Añadimos también la canela y el agua y llevamos a ebullición durante cinco minutos. Esa es la melaza donde bañaremos las torrijas.
- 7
Pasamos las torrijas por la miel, dejamos un minuto por cada lado.
Las vamos colocando en una fuente, que tenga profundidad. - 8
Cuando las hayamos enmelado todas, es decir, pasado por la miel, vertemos un poco sobre las torrijas para que podamos bañarlas de vez en cuando, y no se resequen. El resto de la melaza la guardarmos, a medida que pasen los días, la podemos ir incorporando a la bandeja cuando veamos que las torrijas se han bebido la que tenían.
Tapamos la bandeja, con papel film por ejemplo. - 9
Normalmente, en casa vamos cogiendo siempre las torrijas de abajo. De esa forma estará empapada de almíbar y cada vez que alguien se sirve una, con una cuchara se baña al resto, para que estén bien hidratadas.
- 10
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