Pastel de choclo

Rey en la cocina tradicional chilena, su deliciosa mezcla de texturas y sabores junto con un ligero toque caramelizado, transforma a èste tradiconal plato en el eterno soberano que reina en nuestras mesas y paladares, formando parte de nuestra identidad nacional.
Reconocido como el plato más representativo de nuestra cocina tradicional, su orìgen en Chile se remonta al siglo XIX como una comida eminentemente campesina que llega a las ciudades a inicios del 1900 junto con la masiva emigraciòn de los campesinos hacia las ciudades. Consiste en una crema de choclo horneada sobre una base de carne, pollo, huevos cocidos, aceitunas y pasas. El Pastel de Choclo, forma parte de la identidad chilena, en lo personal, me fue enseñado por una de las bisabuelas de mis hijos que a la fecha tendrìa más de 100 años, natural de la zona campesina de Casablanca en la regiòn central de Chile, trabajò gran parte de su vida en las cocinerìas tradicionales del Mercado El Cardonal de Valparaìso, razòn suficiente para asegurar que la versiòn que presento, es la forma tradicional en que este plato debe prepararse y servirse, en greda, ligeramente caramelizado y con todos los ingredientes señalados, aumentados o disminuìdos segùn gustos, pero sin faltar ninguno.
Pastel de choclo
Rey en la cocina tradicional chilena, su deliciosa mezcla de texturas y sabores junto con un ligero toque caramelizado, transforma a èste tradiconal plato en el eterno soberano que reina en nuestras mesas y paladares, formando parte de nuestra identidad nacional.
Reconocido como el plato más representativo de nuestra cocina tradicional, su orìgen en Chile se remonta al siglo XIX como una comida eminentemente campesina que llega a las ciudades a inicios del 1900 junto con la masiva emigraciòn de los campesinos hacia las ciudades. Consiste en una crema de choclo horneada sobre una base de carne, pollo, huevos cocidos, aceitunas y pasas. El Pastel de Choclo, forma parte de la identidad chilena, en lo personal, me fue enseñado por una de las bisabuelas de mis hijos que a la fecha tendrìa más de 100 años, natural de la zona campesina de Casablanca en la regiòn central de Chile, trabajò gran parte de su vida en las cocinerìas tradicionales del Mercado El Cardonal de Valparaìso, razòn suficiente para asegurar que la versiòn que presento, es la forma tradicional en que este plato debe prepararse y servirse, en greda, ligeramente caramelizado y con todos los ingredientes señalados, aumentados o disminuìdos segùn gustos, pero sin faltar ninguno.
Paso a paso
- 1
Hervir los huevos y poner a cocer o asar las presas de pollo en la forma como habitualmente se hace. Remojar las pasas. Una vez que la carne y los huevos estén listos reservarlos.
- 2
Preparación del relleno (pino): sofreír en el aceite el ajo y la cebolla junto con el perejil, mezclar y dejar que la cebolla se ponga translúcida.
- 3
Incorporar la carne, el concentrado de carne desmenuzado y condimentar con orégano, comino y ajì de color. Mezclar todo y continuar sofriendo para integrar todos los sabores.
- 4
Añadir el vino (optativo) y continuar cocinando unos minutos hasta que el alcohol se evapore. El pino o relleno debe quedar jugoso pero no en exceso. Reservar.
- 5
Preparación de la pastelera: Procesar los granos de choclo junto con la albahaca agregando un poco de leche, no olvidar que ya contienen una especie de líquido lechoso, por lo que la cantidad de leche a utilizar dependerá de cuan tiernos sean.
- 6
En una cacerola, a medio fuego, deshacer la mantequilla o margarina sin que llegue a dorarse.
- 7
Vaciar los choclos molidos y salpimentar. Mezclar continuamente, llegando con la cuchara hasta el fondo de la cacerola para evitar que la mezcla se pegue y cocinar siempre a fuego medio-bajo hasta aproximadamente 10 minutos después que suelten el hervor.
- 8
Poner una cucharada de aceite en una sartén y sofreír el ají de color o pimentón dulce, cuidando que no se queme.
- 9
Verter el sofrito de ají de color o pimentón dulce a la pastelera y mezclar hasta incorporarlo completamente a ella. Retirarla del fuego y reservar.
- 10
Pastelera terminada.
- 11
Armado de los pasteles: Distribuir en el fondo de cada paila de greda o librillo individual (también puede utilizarse una fuente o budinera resistente al calor) 2 o 3 cucharadas del relleno de carne (pino).
- 12
Poner en el centro una presa entera de pollo (con o sin hueso).
- 13
Distribuir alrededor del pollo las aceitunas, pasas y cascos de huevo.
- 14
Cubrir con la pastelera de choclo y espolvorear encima de ella un poco de azúcar que dará a la preparación su característico caramelizado y dorado perfecto. Llevar a horno precalentado aproximadamente 40 minutos o hasta que la superficie de los pasteles se aprecie suficientemente gratinada.
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