Mi pan integral cuatro sabores. Para Paulita y Martin. La pareja entrañable

Cada vez que me toma de sorpresa una historia surgen imágenes de nuestra casita de la isla, o de México. Quizás porque allí fuimos felices, y no lo sabíamos.
Estoy en la galería de la casita conversando con Mario. Es mi amigo desde México; al regresar funda por segunda vez la carrera de sociología de la UBA, cerrada por la dictadura. Yo fui de esa partida inicial con un seminario de sociología del arte.
A la distancia, en el muelle veo una silueta con una gorra y una caña de pescar. Es Elfi, la eterna compañera de Mario. Vienen a la casita y Elfi pesca, rodeada de un silencio que quiebran los pájaros y el deslizar de las aguas. Una vez sacó un bagre; una vez. Igual pesca cada vez que viene.
Paulita es hija de Elfi. La conocí en uno de esos memorables cumpleaños de Mario en los que Elfi cocinaba maravillas. Con Paulita estaba Martín, su compañero y esposo. Simpatizamos de inmediato. Una vez por año seguimos encontrándonos. A Martín lo vi más seguido, cuando fue mi alumno de maestría en psicoanálisis, atento e interesado; su tesis excelente.
Este sábado Martín cumplió años, y la pareja 20 de casada. Preparé para llevar el pan de esta receta. No pude llegarme hasta su casa. Por eso les dedico el pan que no llevé. Conocen todas las recetas anteriores y me las comentan. Tienen un amor y una valentía que me enternece. Ambos son psicólogos y siguen investigando, pese a que Paulita casi no ve y Martín es ciego.
Mi pan integral cuatro sabores. Para Paulita y Martin. La pareja entrañable
Cada vez que me toma de sorpresa una historia surgen imágenes de nuestra casita de la isla, o de México. Quizás porque allí fuimos felices, y no lo sabíamos.
Estoy en la galería de la casita conversando con Mario. Es mi amigo desde México; al regresar funda por segunda vez la carrera de sociología de la UBA, cerrada por la dictadura. Yo fui de esa partida inicial con un seminario de sociología del arte.
A la distancia, en el muelle veo una silueta con una gorra y una caña de pescar. Es Elfi, la eterna compañera de Mario. Vienen a la casita y Elfi pesca, rodeada de un silencio que quiebran los pájaros y el deslizar de las aguas. Una vez sacó un bagre; una vez. Igual pesca cada vez que viene.
Paulita es hija de Elfi. La conocí en uno de esos memorables cumpleaños de Mario en los que Elfi cocinaba maravillas. Con Paulita estaba Martín, su compañero y esposo. Simpatizamos de inmediato. Una vez por año seguimos encontrándonos. A Martín lo vi más seguido, cuando fue mi alumno de maestría en psicoanálisis, atento e interesado; su tesis excelente.
Este sábado Martín cumplió años, y la pareja 20 de casada. Preparé para llevar el pan de esta receta. No pude llegarme hasta su casa. Por eso les dedico el pan que no llevé. Conocen todas las recetas anteriores y me las comentan. Tienen un amor y una valentía que me enternece. Ambos son psicólogos y siguen investigando, pese a que Paulita casi no ve y Martín es ciego.
Paso a paso
- 1
Horno de pan Atma
- 2
Recipiente de horno
- 3
Ingredientes I: aceite de oliva, Marsala
- 4
Ingredientes II: leche entera
- 5
Ingredientes III: agua. Los líquidos son los primeros que se ponen en el recipiente del horno de pan
- 6
Ingredientes IV: harina integral y 000
- 7
Ingredientes V: levadura, azúcar, sal, pimienta
- 8
Ingredientes VI: semillas, ralladura, pasas
- 9
Ingredientes VII: miel, pasta de aceitunas verdes (tapenade)
- 10
Paso I: preparamos los líquidos midiendo para cuidar que no pasen los 320 cc que es la proporción para 500 gr de harina y los ponemos en el recipiente. Vean como llegan hasta el mezclador.
- 11
Paso II: pesamos la harina integral, y la ponemos en el recipiente.
- 12
Paso III: pesamos la harina 000 y la ponemos en el recipiente
- 13
Paso IV: elementos secos y líquidos en el recipiente, incluyendo sal, azúcar y levadura
- 14
Paso V: en el horno de pan Atma, con el programa 3 para pan integral, corteza medio tostada, a 900 gr de peso para que la cocción dure 8 minutos más, necesarios por la humedad de la miel, las aceitunas
- 15
Paso VI: acostarse, y al cabo de casi 4 horas sacar el pan fragante que inunda con su aroma toda la casa. Sacarlo, ponerlo que se enfríe sobre una rejilla, tentarse, cortarlo por el medio para acelerar que se enfríe y pueda toda la humedad. Probarlo todavía caliente, sonreír porque la receta mezcla con acierto sabores encontrados en el dulzor de la miel y las uvas, el picante de los condimentos, el sabor de la naranja.
- 16
Paso VII: ponerlo buen mozo para la foto que lo inmortalizará; sacarla.
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