Hojaldre relleno de Queso Maasdam, Jamón York y Bechamel

La pasta de Hojaldre fue llevada a Europa por los árabes, aunque su origen es anterior, pudiendo encontrarse referencias a pastas y masas hojaldradas en las antiguas Grecia y Roma.
Marie Antoine Carême establece el número de dobleces que debe llevar para una adecuada separación de las hojas, también es el creador del vol-au-vent, un pastelillo de hojaldre ahuecado para ser rellenado a gusto.
Se dice que en Francia, en una famosa panadería, trabajaba un ayudante una masa que le encargó el jefe panadero, a este ayudante se le olvidó poner la grasa en la masa, y cuando se dio cuenta la masa ya estaba amasada, preocupado porque el jefe panadero le regañara, extendió la masa, le puso en el centro la grasa y le dio varias veces dobleces a la pasta extendiéndola cada vez más, al final llegó el jefe panadero e hizo sus panecillos como siempre, al ver que la masa se elevaba de una manera uniforme y hacía varias capas entre sí como un libro y sorprendido llamó a su ayudante, al explicar éste lo que había pasado, el jefe lo abrazó y felicitó por la nueva masa que había creado.
Hojaldre relleno de Queso Maasdam, Jamón York y Bechamel
La pasta de Hojaldre fue llevada a Europa por los árabes, aunque su origen es anterior, pudiendo encontrarse referencias a pastas y masas hojaldradas en las antiguas Grecia y Roma.
Marie Antoine Carême establece el número de dobleces que debe llevar para una adecuada separación de las hojas, también es el creador del vol-au-vent, un pastelillo de hojaldre ahuecado para ser rellenado a gusto.
Se dice que en Francia, en una famosa panadería, trabajaba un ayudante una masa que le encargó el jefe panadero, a este ayudante se le olvidó poner la grasa en la masa, y cuando se dio cuenta la masa ya estaba amasada, preocupado porque el jefe panadero le regañara, extendió la masa, le puso en el centro la grasa y le dio varias veces dobleces a la pasta extendiéndola cada vez más, al final llegó el jefe panadero e hizo sus panecillos como siempre, al ver que la masa se elevaba de una manera uniforme y hacía varias capas entre sí como un libro y sorprendido llamó a su ayudante, al explicar éste lo que había pasado, el jefe lo abrazó y felicitó por la nueva masa que había creado.
Paso a paso
- 1
La masa que he usado era refrigerada no congelada, o sea que la sacamos del frigorífico y con unos minutos de reposo nos vale para extenderla, la dividimos en dos rectángulos y en uno de ellos debemos pinchar con la ayuda de un tenedor para que no suba, distribuimos una primera capa de jamón york, sobre éste repartimos el queso
- 2
Sobre el queso repartimos la bechamel, en éste caso me había sobrado de una receta anterior y sobre ésta y por último distribuimos otra capa de jamón york
- 3
Cerramos la media lámina libre sobre la que hemos puesto los ingredientes y la sellamos con la ayuda de un tenedor, batimos un huevo y pintamos toda la superficie, precalentamos el horno a 200º switch arriba y abajo
- 4
Espolvoreamos sobre las semillas de sésamo y cuando haya cogido temperatura el horno metemos la bandeja, lo bajamos a 190º y lo dejamos unos 25 minutos aunque depende de cada horno
- 5
Vamos controlando de vez en cuando y cuando veamos que está dorado el hojaldre, lo sacamos, conviene sacarla de la bandeja del horno y pasarla a una fuente para que se enfríe antes, podemos degustarla recién hecha en caliente o a temperatura ambiente, a gusto de cada uno
- 6
Cuando la temperatura nos permita cortar ya podemos hacer reparto en los platos o que cada uno se sirva
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