Paso a paso
- 1
Por un lado, en un bowl, colocar el agua tibia, disolver el azúcar y desgranar ahí la levadura, dejándola un rato hasta que crezca.
- 2
En otro más grande, colocar la harina (dejando un resto en el paquete por si nos pasamos un poquito con la humedad), la sal y el aceite
- 3
Una vez que la levadura esté lista, llevarla al bowl dónde está la harina e integrarla, y comenzar a amasar.
- 4
Cuando la mezcla se transforme un una bola de masa que ya no se pegue en nuestra mano, trasladarla a la mesada, y seguir amasando hasta obtener una masa suave y lisa.
- 5
Cortar la cantidad de panes que se quieran hacer (en mi caso, con estos ingredientes hago 4 del tamaño de un budín aprox.) Y darles la forma que se quiera. Yo suelo colocarlos en una fuente que tengo, uno al lado del otro y separados, para que leven juntos. Dejarlos cerca de una fuente de calorcito, tapados con un repasador.
- 6
Una vez que dupliquen el tamaño, aproximadamente, llevarlos a un horno un poco menos que medio (unos 160 °C) para que se vayan haciendo despacio, hasta que estén dorados.
- 7
Si les quieren dar un toque de color, se los puede pintar con yema de huevo antes de llevarlos al horno. También es importante hacerles unos cortes arriba para que puedan expulsar el aire sin romperse.
Palabra clave
Recetas similares
Más recetas




Comentarios (2)