Polpette di melanzane —albóndigas de berenjena a la calabresa— (en airfryer)

Puedo afirmar —aunque aún no sé si me equivoco— que las reformas en casa comienzan a terminarse (es cierto, lo digo con la boca chica, por todo lo que queda por hacer en el jardín, pero ya es jardín, no? …sí, sé que lo sufriré, pero espero y deseo con todo mi corazón que, queden igual de bien —como hasta ahora—, pero no sean tan desalentadoras). Pero el hecho es que con la cocina ya como siempre, con su luz a raudales, la nevera con espacio y los comensales habituales (y no como la semana pasada, que creía tener un regimiento en régimen de pensión completa), me vuelvo a permitir el lujo de bajar a ver cómo está el huerto y de mirar los menús de los restaurantes que me encuentro por la ciudad.
Justamente esta semana, he descubierto un restaurante calabrés encantador, de esos con manteles de cuadros rojos y blancos, música de Dean Martin y velas en las pocas mesas que tiene . El hecho es que cuando vi el primer plato —Polpette di Melanzane— se me hizo la boca agua y, me dije: “tira pá casa, que ya ‘tas tardando”.
(Sumamos esta receta para celebrar el día mundial de la alimentación, con esta sencilla y original receta que siempre había tomado en restaurantes pero que me apetecía cocinar en casa).
Polpette di melanzane —albóndigas de berenjena a la calabresa— (en airfryer)
Puedo afirmar —aunque aún no sé si me equivoco— que las reformas en casa comienzan a terminarse (es cierto, lo digo con la boca chica, por todo lo que queda por hacer en el jardín, pero ya es jardín, no? …sí, sé que lo sufriré, pero espero y deseo con todo mi corazón que, queden igual de bien —como hasta ahora—, pero no sean tan desalentadoras). Pero el hecho es que con la cocina ya como siempre, con su luz a raudales, la nevera con espacio y los comensales habituales (y no como la semana pasada, que creía tener un regimiento en régimen de pensión completa), me vuelvo a permitir el lujo de bajar a ver cómo está el huerto y de mirar los menús de los restaurantes que me encuentro por la ciudad.
Justamente esta semana, he descubierto un restaurante calabrés encantador, de esos con manteles de cuadros rojos y blancos, música de Dean Martin y velas en las pocas mesas que tiene . El hecho es que cuando vi el primer plato —Polpette di Melanzane— se me hizo la boca agua y, me dije: “tira pá casa, que ya ‘tas tardando”.
(Sumamos esta receta para celebrar el día mundial de la alimentación, con esta sencilla y original receta que siempre había tomado en restaurantes pero que me apetecía cocinar en casa).
Paso a paso
- 1
Cortamos las berenjenas en bastones finos (aproximadamente del mismo tamaño), y los cocemos en abundante agua hirviendo con sal, unos 25 minutos. Dejamos escurriendo.
- 2
Mientras, remojamos el pan y lo desmígamos.
- 3
Picamos el ajo muy menudo.
- 4
Y el perejil fresco.
- 5
Por tandas, y con la ayuda de un paño, escurrimos bien las berenjenas para que suelten la mayor cantidad de líquido posible.
- 6
En un bol grande, mezclamos el pan con el ajo picado, el perejil, los huevos, la sal, la pimienta y las berenjenas, mezclamos hasta integrar y, dejamos reposar en la nevera 1 hora como mínimo.
- 7
Formamos bolas alargadas con las manos y, con la airfryer ya precalentada, las freímos, por tandas y añadiéndoles aceite con el spray, programando 200°C durante 7 minutos.
- 8
A disfrutar!
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