Coulant de queso con mermelada de naranja

(XXII)
No podía creer que justamente en el día de San Valentín, tuviera que ir con su hermana al dentista. Lo de ir a la gran ciudad sí le convencía, pero ir al dentista, eran palabras mayores. Pensaba que una tarde de cine y merienda hubiera estado mucho mejor. Ver a Conchita Velasco discutiendo con Tony Leblanc, a Carmen Sevilla cantando y enamorando a todos, o a Gracita con su risa, era sin lugar a dudas: mejor.
Al menos, de camino al colegio, su vecino le había regalo un ramito de flores que lució encantada entre sus amigas. El vecino era más un hermano mayor que un príncipe encantador, pero eso sus amigas no lo sabían. Tampoco es que soñara en que la rescatará un caballero andante a lomos de su radiante corcel, pero seguía pensando, mientras estaba sentada en el tren con su hermana, que la tarde de cine, era mejor plan.
Por fortuna, no tuvieron que esperar a que las atendieran. "Obvio. Todo el mundo está enamorado y con mejores opciones que visitarlo" pensó ella.
A la salida, y entre risas, su hermana le dio la mano y la metió en la sala de cine que había de camino a la estación. Mientras esperaba impaciente a que comenzara la película, le trajo un pastelito de manzana con forma de corazón, y pensó que en eso consistía el amor: en que otra persona supiese exactamente lo que quería en ese momento.
Coulant de queso con mermelada de naranja
(XXII)
No podía creer que justamente en el día de San Valentín, tuviera que ir con su hermana al dentista. Lo de ir a la gran ciudad sí le convencía, pero ir al dentista, eran palabras mayores. Pensaba que una tarde de cine y merienda hubiera estado mucho mejor. Ver a Conchita Velasco discutiendo con Tony Leblanc, a Carmen Sevilla cantando y enamorando a todos, o a Gracita con su risa, era sin lugar a dudas: mejor.
Al menos, de camino al colegio, su vecino le había regalo un ramito de flores que lució encantada entre sus amigas. El vecino era más un hermano mayor que un príncipe encantador, pero eso sus amigas no lo sabían. Tampoco es que soñara en que la rescatará un caballero andante a lomos de su radiante corcel, pero seguía pensando, mientras estaba sentada en el tren con su hermana, que la tarde de cine, era mejor plan.
Por fortuna, no tuvieron que esperar a que las atendieran. "Obvio. Todo el mundo está enamorado y con mejores opciones que visitarlo" pensó ella.
A la salida, y entre risas, su hermana le dio la mano y la metió en la sala de cine que había de camino a la estación. Mientras esperaba impaciente a que comenzara la película, le trajo un pastelito de manzana con forma de corazón, y pensó que en eso consistía el amor: en que otra persona supiese exactamente lo que quería en ese momento.
Paso a paso
- 1
Mientras fundimos la mantequilla en el microondas. Batimos con la batidora de varillas: los huevos, agregamos la harina, y el queso crema y por último, la mantequilla (ya derretida).
Engrasamos los moldes (de flan) y rellenamos un poco más de la mitad, e introducimos en el congelador un mínimo de 30 minutos. - 2
Precalentamos el horno a 180º y horneamos de 10-12 minutos (estarán listos cuando la parte central se infle y tenga una fina corteza).
Sacamos del horno, desmoldamos con cuidado y servimos inmediatamente, acompañado de mermelada casera de naranja. - 3
A disfrutar!
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