Cocina para principiantes: Pasta y acelga (incluso para celíacos)

La pasta se puede comer de millones de maneras. Las otras noches, con el frío, me dieron ganas de un plato caliente. Ya tenía las acelgas cocidas pero no me tentaba una tortilla. De modo que recordé esta receta, que suele hacerle una amiga italiana a su marido italiano y que, según me cuenta, es tradicional en su familia romana. Ella la prepara con pasta larga. A mí me da fiaca usar una olla tan grande como la que se necesita para cocinar pasta larga, solo para mi marido y yo. De modo que pasta corta nomás.
Cocina para principiantes: Pasta y acelga (incluso para celíacos)
La pasta se puede comer de millones de maneras. Las otras noches, con el frío, me dieron ganas de un plato caliente. Ya tenía las acelgas cocidas pero no me tentaba una tortilla. De modo que recordé esta receta, que suele hacerle una amiga italiana a su marido italiano y que, según me cuenta, es tradicional en su familia romana. Ella la prepara con pasta larga. A mí me da fiaca usar una olla tan grande como la que se necesita para cocinar pasta larga, solo para mi marido y yo. De modo que pasta corta nomás.
Paso a paso
- 1
Coloca a hervir el agua (poco más de un litro, pues se reducirá) y cuando hierva, añade la sal y la pasta. Revuelve para que no se pegue, mira la hora y cocina a fuego mediano (ya está hirviendo, de modo que no necesitas mantener al máximo) y destapado. Usualmente el tiempo de cocción es de 11-12'.
- 2
Mientras se cocina la pasta pica el ajo bien chico. Si no te gusta el ajo, déjalo entero para que perfume el aceite y luego lo sacas. No dejes de usarlo salvo que seas alérgico. Y al peperoncino, mejor sácale las semillas porque sino resultará excesivamente picante.
- 3
Pica las hojas de acelga bien y escúrrelas bien.
- 4
Coloca una sartén al fuego y vierte las 3 cdas. de aceite cuando esté caliente. Añade de inmediato el ajo y el ají (o la pimienta negra si no usas ají), removiendo para que se dore sin quemarse. OJO! Que no se queme el ajo porque quedará amargo. 1' es suficiente.
- 5
Agrega ahora la acelga y revuelve bien durante un para de minutos, bajando un poco el fuego, para que no se queme.
- 6
Apaga el fuego y conserva tapado, para que no se enfríe demasiado.
- 7
Si ya pasaron 10' sobre 11 (u 11 sobre 12), cuela la pasta dejando sin embargo un poquitín de agua (recuerda volcar el agua hirviendo en la fuente o platos donde servirás la pasta, para calentarlos). Regresa a la olla y añade la acelga salteada. Remueve a fuego vivo durante un minuto más, evitando que se pegue.
- 8
Retira del fuego y añade aceite de oliva crudo a gusto. Puedes hacerlo en la olla, o ya en la fuente o dejar que cada comensal lo agregue en su plato. Termina espolvoreando el queso recién rallado. Y a la mesa ya!
Palabra clave
Recetas similares
Más recetas











Comentarios