Calamares a la Andaluza (aptos para celíacos)

Aunque os parezca mentira, tampoco hace tanto que cocino. Nada salía a las derechas, hasta que salió. Esta receta es una de ellas, aunque en principio no era así (el rebozado no queria quedarse en su sitio y siempre se desprendia).
Yo soy catalana y mi pareja de fatigas es extremeño. Quería aprender recetas de su tierra y ésa, aunque no es extremeña, tenía que ser una de ellas (mi suegra la hacía un montón para cenar).
Así qué... se la dedico a mi compi, que mucho ha tenido que aguantar hasta poder "comer a las mil maravillas" (palabras textuales suyas).
La variación de harinas se debe a la necesidad de adaptarla para que un celíaco que se moría de ganas por probarlos, pudiera hacerlo. Y así los seguimos haciendo. Nos parecen menos pesados y como quedan y son riquísimos... ¡para que variar!
Calamares a la Andaluza (aptos para celíacos)
Aunque os parezca mentira, tampoco hace tanto que cocino. Nada salía a las derechas, hasta que salió. Esta receta es una de ellas, aunque en principio no era así (el rebozado no queria quedarse en su sitio y siempre se desprendia).
Yo soy catalana y mi pareja de fatigas es extremeño. Quería aprender recetas de su tierra y ésa, aunque no es extremeña, tenía que ser una de ellas (mi suegra la hacía un montón para cenar).
Así qué... se la dedico a mi compi, que mucho ha tenido que aguantar hasta poder "comer a las mil maravillas" (palabras textuales suyas).
La variación de harinas se debe a la necesidad de adaptarla para que un celíaco que se moría de ganas por probarlos, pudiera hacerlo. Y así los seguimos haciendo. Nos parecen menos pesados y como quedan y son riquísimos... ¡para que variar!
Pasos de la receta
- 1
Mezclamos los dos tipos de harina en un plato.
- 2
Ponemos el perejil a la mezcla junto con un poco de sal y removemos bien.
- 3
Secamos muy bien y salamos los calamares (sin pasarnos), Vamos rebozándolos en la harina y sacudimos para deshacernos del exceso. Los reservamos en un plato vacío.
- 4
En una sartén ponemos aceite suficiente para que los calamares naden en él. Si no es así, se pegaran y perderán el rebozado.
- 5
Cuando coja temperatura, vamos colocando los aros de calamar y dejamos que se doren.
- 6
Vamos dejándolos en un plato con papel de cocina para que este absorba el exceso de aceite.
- 7
Añadimos un poquito de zumo de limón y ya podemos servirlos. ¡Buen provecho!
Palabra clave
Recetas parecidas
Más recetas recomendadas





Comentarios