Paso a paso
- 1
Deshacer la levadura con las manos en agua templada y dejar reposar cinco o diez minutos
- 2
En un recipiente tener preparada la harina con una cucharada de sal; hacer un hueco en medio para ir vertiendo el agua con la levadura e ir mezclando con utensilio de madera.
- 3
Remover muy bien para que no queden grumos y dejar reposar la masa (pegajosa) en el recipiente tapado con un trapo en el horno apagado (sin calor, es solo para que esté resguardada) durante unas dos o tres horas.
- 4
Pasado este tiempo la masa habrá doblado su volumen y tendrá un montón de burbujas.
- 5
Para coger esta masa pegajosa y elástica nos mojamos las manos en agua y la dejamos caer dándole forma de rosco al aceite ya caliente.
- 6
Sacar sobre papel absorbente y después guardar mientras duren. Espolvoreados con azúcar o mojados en chocolate, buenísimos.
Recetas similares
Más recetas





Comentarios