Paso a paso
- 1
Cortar las puntas del verde.
- 2
Con la punta del cuchillo, cortar el verde de arriba hacia abajo (solo la cáscara).
- 3
Cortar el verde en pequeños pedazos (1 cm.).
- 4
Precalentar el sartén.
- 5
Bajar la llama (fuego lento).
- 6
Colocar el aceite de oliva en el sartén y colocar un poco de sal para que no salpique.
- 7
Colocar los cortes del verde en el sartén y freír cada lado por 2 minutos hasta que estén doraditos.
- 8
Mezclar la media taza de agua con la media cucharadita de sal en un recipiente.
- 9
Colocar todos los verdes sobre una tabla de picar y aplastar cada uno muy suavemente con una piedra de moler (no dejar que se enfríen).
- 10
Posteriormente, pasar cada verde por el agua con sal y sacudirlos.
- 11
Colocar inmediatamente cada verde en el sartén de manera cuidadosa y freír a fuego bajo cada lado por 3 minutos, hasta que estén duros (crujientes). Colocar más aceite de ser necesario.
- 12
Sacarlos del sartén y ponerlos sobre una servilleta de cocina para que absorba el excedente de aceite.
- 13
NOTA: no hace falta agregar más sal, pero colocar un poco si es necesario.
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