Paso a paso
- 1
Corta la mantequilla en dados pequeños y guárdala en la nevera hasta que se vaya a usar.
- 2
Ponemos en la batidora todos los ingredientes excepto la levadura, la mantequilla y unos 40 ml de agua.
- 3
Amasamos a velocidad baja hasta que la masa esté integrada.
- 4
Seguimos amasando y vamos añadiendo poco a poco la mantequilla hasta que se vaya integrando.
- 5
Cuando la masa esté casi lista y la mantequilla se haya incorporado y absorbido, añadimos la levadura y el agua que teníamos reservada.
- 6
Seguimos amasando hasta que la levadura se haya disuelto del todo y la masa esté elástica.
- 7
Veremos que el amasado ha terminado cuando la masa se despegue de las paredes de la batidora.
- 8
Formamos una bola con la masa y la dejamos reposar una hora en la nevera, en un bol untado con aceite y tapado con film transparente.
- 9
Después de reposar en la nevera dale forma a tus porciones de brioche. En este caso yo usé un molde de magdalenas previamente engrasado con mantequilla.
- 10
Después de poner las porciones en el molde, tápalo con un paño de cocina y ponlo en un lugar que no haya corrientes. En mi caso lo puse en el horno apagado.
- 11
Se debe dejar hasta que doblen su tamaño pero no mucho más porque tiende a secarse. Yo lo tuve aproximadamente 30-40 minutos.
- 12
Pinta los brioches suavemente con un huevo batido.
- 13
Hornear a 210 grados durante aproximadamente 15 minutos o hasta que estén dorados.
- 14
Si ves que no vas a consumir todos los brioches y ya han pasado varios días desde su horneado, puedes hacer unas tostadas y quedan buenísimas. Los cortas en rebanadas y lo pones al horno a 180 grados por aproximadamente 8 minutos. Las dejas enfriar y las guardas en una bolsa.
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