Paso a paso
- 1
En un bol grande ponemos la harina, la levadura, la sal, la miel y mezclamos con una espátula.
- 2
Vamos añadiendo el agua que nos vaya pidiendo, sin dejar de mezclar hasta que nos quede una masa no demasiado consistente.
- 3
Si se nos va pegando la espátula agregamos un poco de harina.
- 4
Dejamos reposar cubriendo con un paño húmedo por encima, durante 2 o 3 horas. En las que habrá duplicado su volumen.
- 5
Precalentamos el horno a 210°.
- 6
Sobre la encimera de la cocina, espolvoreamos un poco de harina y volcamos la masa.
- 7
Sin amasar, simplemente dándole unas cuantas vueltas para darle la forma de hogaza, le damos unos cortes longitudinales para que al abrirse lo haga adecuadamente. (La de la foto tiene demasiada harina por encima, que no es necesario espolvorear). La colocamos sobre la bandeja del horno en la que hemos puesto un papel de hornear. En la ranura más baja del horno.
- 8
Ponemos el horno, 15', solo por la parte de abajo(210°). Bajamos la temperatura a 180° y dejamos otros 15' con calor arriba y abajo. Y los últimos 12', con el ventilador a 120°.
- 9
Dejamos unos minutos, con la portezuela, semiabierta. Y sacamos sobre una rejilla, para dejar enfriar.
- 10
Lista para trocear o hacerle rebanadas con un buen cuchillo de sierra, para pan.
- 11
Que aproveche!!!! Ya no te gustará ningún pan de panadería, solo tu propio pan!!!
Recetas similares
Más recetas






Comentarios (8)