Revuelto de grelos con gambas y arroz con semillas

— 🌿 Recetas con productos de la tierra🌿 —
Aunque muchos ya lo sabíamos, la ciencia refrendó las virtudes del modesto (y a veces desdeñado) grelo. El grelo (y su nabiza) es fuente saludable de fibra y de rejuvenecedores principios antioxidantes, a los que habría que añadir un cuantioso aporte de compuestos de probada eficacia, en la prevención del cáncer, gracias a los glucosinolatos ( sea eso lo que eso sea 🧐).
Me sorprende que, dadas sus excepcionales propiedades terapéuticas, el grelo se siga vendiendo en las verdulerías y no en las farmacias; —pero eso ha de ser que los gallegos estamos poco dotados para el marketing 🙇🏻♀️—. Además, por desgracia para el grelo, y para sus posibilidades comerciales, los médicos apuestan por un régimen basado en la combinación de aceite de oliva, verduras, frutas y pescado, que se resumiría en la llamada dieta mediterránea, con lo lejos que el Mediterráneo nos cae a los gallegos🤦🏻♀️.
Nada o casi nada se dice, en cambio, de las bondades que atesora la que podríamos denominar dieta atlántica gallega, basada en el consumo de grelos, patatas, pescados, filloas y ternera de calidad excepcional, por no hablar de los mariscos —de propiedades legendariamente afrodisiacas—. Olvidados como estamos en esta esquina de la Península, nadie quiso tomar en consideración, los benéficos de la dieta que ha hecho de Galicia uno de los reinos autónomos más añosos de España.
Revuelto de grelos con gambas y arroz con semillas
— 🌿 Recetas con productos de la tierra🌿 —
Aunque muchos ya lo sabíamos, la ciencia refrendó las virtudes del modesto (y a veces desdeñado) grelo. El grelo (y su nabiza) es fuente saludable de fibra y de rejuvenecedores principios antioxidantes, a los que habría que añadir un cuantioso aporte de compuestos de probada eficacia, en la prevención del cáncer, gracias a los glucosinolatos ( sea eso lo que eso sea 🧐).
Me sorprende que, dadas sus excepcionales propiedades terapéuticas, el grelo se siga vendiendo en las verdulerías y no en las farmacias; —pero eso ha de ser que los gallegos estamos poco dotados para el marketing 🙇🏻♀️—. Además, por desgracia para el grelo, y para sus posibilidades comerciales, los médicos apuestan por un régimen basado en la combinación de aceite de oliva, verduras, frutas y pescado, que se resumiría en la llamada dieta mediterránea, con lo lejos que el Mediterráneo nos cae a los gallegos🤦🏻♀️.
Nada o casi nada se dice, en cambio, de las bondades que atesora la que podríamos denominar dieta atlántica gallega, basada en el consumo de grelos, patatas, pescados, filloas y ternera de calidad excepcional, por no hablar de los mariscos —de propiedades legendariamente afrodisiacas—. Olvidados como estamos en esta esquina de la Península, nadie quiso tomar en consideración, los benéficos de la dieta que ha hecho de Galicia uno de los reinos autónomos más añosos de España.
Paso a paso
- 1
Limpiamos y cortamos los grelos. Y los cocemos dos veces para sacar su amargor. Escurrimos para quitarle toda el agua sobrante.
- 2
Por otro lado, hervimos las gambas y escurrimos. Reservamos. Y hacemos lo mismo con el arroz.
- 3
En un wok, ponemos los grelos con un chorro generoso de aceite, sal y las escamas de chili. Cuando empiecen a dorarse le añadimos los huevos, y removemos para que se rompan sin cuajar. Agregamos también las gambas.
- 4
Apagamos el juego, y removemos para integrar!
- 5
En otra sartén, salteamos el arroz con un poco de aceite, y le agregamos la mezcla de semillas. Mezclamos para integrar.
- 6
Emplatamos por persona, medio plato del revuelto de grelos con gambas y medio de arroz con semillas.
- 7
Y a disfrutar de tan grato manjar!
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