Tarta de corazón con mascarpone y chocolate blanco - San Valentín

El otro día, improvisando con las sobras de la crema de mascarpone que hice para un pastel de cumpleaños, se me ocurrió aprovecharla para preparar esta versión para San Valentín. La técnica es la misma que la del bizcocho de números; solo cambia el diseño, que os dejo más abajo por si queréis imprimirlo (yo usé el tamaño del segundo corazón empezando por fuera) y el color.
Además, para seguir experimentando, con el corazón pequeño puedes hacer mini tartas individuales con el sobrante o, como hice yo, unos cake pops rápidos.
Tarta de corazón con mascarpone y chocolate blanco - San Valentín
El otro día, improvisando con las sobras de la crema de mascarpone que hice para un pastel de cumpleaños, se me ocurrió aprovecharla para preparar esta versión para San Valentín. La técnica es la misma que la del bizcocho de números; solo cambia el diseño, que os dejo más abajo por si queréis imprimirlo (yo usé el tamaño del segundo corazón empezando por fuera) y el color.
Además, para seguir experimentando, con el corazón pequeño puedes hacer mini tartas individuales con el sobrante o, como hice yo, unos cake pops rápidos.
Paso a paso
- 1
Comenzaremos infusionando (o mejor dicho, fundiendo) el chocolate blanco con la nata. Para ello, calentamos la nata en un cazo sin que llegue a hervir, para que no pierda su grasa. Ponemos el chocolate blanco troceado en un recipiente, vertemos la nata caliente por encima y removemos hasta que el chocolate se funda por completo y quede una mezcla homogénea. Dejamos atemperar, tapamos con papel film y llevamos a la nevera.
- 2
Por otro lado, cascamos los huevos en un bol y separamos las claras de las yemas. En mi caso, puse las claras en el recipiente de la amasadora con una pizca de sal. A las yemas les añadimos el azúcar. Montamos las claras mientras batimos las yemas hasta que doblen su volumen.
- 3
Una vez esté todo listo, incorporamos poco a poco las claras montadas a las yemas batidas, con movimientos envolventes para que no pierda el aire que hemos generado, hasta integrar todas las claras.
- 4
Ahora es el momento de tamizar la harina junto con el cacao y el colorante en polvo. La incorporamos igual que hicimos con las claras: poco a poco, tamizándola y con movimientos envolventes para mantener el aire generado y conseguir una textura esponjosa.
- 5
A continuación, vertemos la masa en la bandeja del horno forrada con papel de hornear. La extendemos bien con ayuda de una espátula o una cuchara, procurando que cubra toda la bandeja.
La horneamos a 180 °C durante unos 8–10 minutos, dependiendo de vuestro horno. Una vez lista, la sacamos y la dejamos enfriar. Mientras recortamos nuestro molde de corazón. - 6
Una vez frío, colocamos nuestro molde de papel sobre el bizcocho e iremos recortando con un cuchillo siguiendo la forma del corazón. En mi caso, hice tres capas, es decir, tres corazones.
- 7
Sacamos la nata con chocolate blanco de la nevera y añadimos el mascarpone, el azúcar, la vainilla y una pizca de sal. Probamos y ajustamos al gusto para potenciar el sabor. Montamos todo muy bien (es importante que esté bien frío). Pasamos la crema a mangas pasteleras y rellenamos las capas de los bizcochos, como se ve en la foto. Para acabar de decorara, desmigamos algunos trozos del bizcocho y los ponemos por encima. Metemos mínimo una hora en la nevera, yo lo dejé toda la noche.
- 8
¡Y tras unas horas, ya lo tendríamos! En mi caso, al envolverlo para cubrirlo antes de meterlo en la nevera, sufrió algunos pequeños desperfectos por los laterales, pero ya sabemos que el amor no es perfecto… ¡pero sí muy dulce, como este pastel! ❤️
- 9
Os enlazo esta idea para hacer con el sobrante del recorte del pastel
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