Ensalada del día: Vergel de contraste

Esta ensalada nace de la búsqueda de la armonía entre mundos opuestos: el amargor vibrante de la rúcula y el dulzor noble de la miel de flores. La manzana y la cebolla fresca aportan un crujiente acuático que se ve reforzado por el carácter terroso del pistacho, mientras que los cherrys redondean el conjunto con su acidez frutal.
El alma del plato reside en su emulsión envolvente y equilibrada de mostaza antigua y AOVE, ligada con un toque de lima que preserva la luz de la fruta y un aire de estragón que aporta una nota anisada, sofisticada y persistente. Es, en esencia, el contrapunto perfecto: una pausa refrescante y aromática diseñada para elevar cualquier plato principal.
Ensalada del día: Vergel de contraste
Esta ensalada nace de la búsqueda de la armonía entre mundos opuestos: el amargor vibrante de la rúcula y el dulzor noble de la miel de flores. La manzana y la cebolla fresca aportan un crujiente acuático que se ve reforzado por el carácter terroso del pistacho, mientras que los cherrys redondean el conjunto con su acidez frutal.
El alma del plato reside en su emulsión envolvente y equilibrada de mostaza antigua y AOVE, ligada con un toque de lima que preserva la luz de la fruta y un aire de estragón que aporta una nota anisada, sofisticada y persistente. Es, en esencia, el contrapunto perfecto: una pausa refrescante y aromática diseñada para elevar cualquier plato principal.
Paso a paso
- 1
Preparamos la emulsión con los ingredientes líquidos a partes iguales, el zumo de la media lima, un toque al gusto de estragón y reservamos.
- 2
Picamos la rúcula a cuchillo y la echamos en el bol de la ensalada.
- 3
Cortamos los tomates y la cebolla al gusto y los añadimos al bol.
- 4
Cortamos la manzana, pelada o lavada y sin pelar, en rodajas no muy finas, que después cortaremos en porciones no muy grandes y las echamos al bol.
- 5
Añadimos la emulsión, damos un toque de pimienta negra recién molida al gusto y mezclamos bien todos los ingredientes. Echamos los pistachos, mezclamos de nuevo, dejamos reposar en la nevera al menos 30 minutos, cubriendo con un plato, tapa o papel film y listo, a disfrutar del manjar!
Trucos
Si queremos conservar mejor el crujiente de los pistachos, añadirlos al momento de servir, mezclando de nuevo y buen provecho!
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