
Paso a paso
- 1
En un bol, ponemos los ingredientes de la masa. El agua, es mejor echarla al final y hacerlo de poco en poco, para no pasarnos. Al final, debe quedar una masa que se pegue un poquito a las manos. Si queda muy seca, la masa quedará dura una vez horneada
- 2
Amasamos durante unos 10 minutos. La masa, quedará más fina y ya no se pegará. Sin haber echado ni una pizca de harina extra
- 3
Hacemos una pequeña bolita con la masa y la metemos en el mismo bol donde hicimos la mezcla. Tapamos con un paño y dejamos fermentar alrededor de 2 horas. Hasta que doble tamaño
- 4
Pasado el tiempo, sacamo la masa del bol y la aplastamos un poco con las manos, sin manipularla en exceso. La idea es quitarle el gas sobrante pero sin “tensar” la masa. Si la manipulamos demasiado, será difícil darle forma (tenderá a encojerse mientras la estiramos
- 5
Echamos un pequeño chorrito de aceite de oliva sobre una buena sartén antiadherente. Ponemos sobre ella la masa de la pizza y vamos dando forma sobre su superficie. Lo bueno de ésto, es que la misma sartén nos va a hacer de molde
- 6
Una vez estirada, que no quede demasiado gorda, ponemos los ingredientes encima. Como siempre, son totalmente opcionales una base de salsa de tomate, queso mozzarella rallado, jamón cocido cortado en cuadrados y orégano seco espolvoreado
- 7
Ponemos sobre fuego medio. Tapamos con una tapa de sartén y dejamos unos 20 minutos
Recetas similares
Más recetas



Comentarios