Hojaldre de Navidad con carne y frutos secos

El café de la semana pasada, fue en movimiento. Me explicó: teníamos compras que hacer y poco tiempo, así que pedimos nuestros cafés favoritos para llevar y seguimos moviéndonos. De todos modos, tuvimos que hacer la consabida cola para pagar —esta Navidad va de colas—, y en ello estábamos cuando la mujer de detrás le preguntó a su compañera —que tenía más trenzas que pelo— que porqué había puesto un crucifijo en el Belén; sonriendo, le contestó que porqué adoraba spoilear. Guiñándole el ojo a mi madre, le susurré: “Como a ti”.
Ya con el café bien caliente en las manos y el paraguas abierto —que manera de llover de estos días— nos dispusimos a continuar nuestra tarea, pero a los pocos pasos, tuvimos la primera de las muchas paradas que hicimos; una amiga venía de frente a nosotras, con más bolsas en los brazos de las que podía acarrear, hacía mucho tiempo que no nos veíamos y, la alegría del reencuentro fue mutua (aunque también llevaba prisa); antes de despedirse, nos dijo que para naVIDAd nos deseaba, en primer lugar, memoria selectiva para recordar lo bueno; en segundo lugar, prudencia lógica para no arruinar el presente, y por último, optimismo desafiante para encarar el futuro.
Tras esas palabras, continuamos con una sonrisa más amplia en la cara y el corazón algo más lleno.
Hojaldre de Navidad con carne y frutos secos
El café de la semana pasada, fue en movimiento. Me explicó: teníamos compras que hacer y poco tiempo, así que pedimos nuestros cafés favoritos para llevar y seguimos moviéndonos. De todos modos, tuvimos que hacer la consabida cola para pagar —esta Navidad va de colas—, y en ello estábamos cuando la mujer de detrás le preguntó a su compañera —que tenía más trenzas que pelo— que porqué había puesto un crucifijo en el Belén; sonriendo, le contestó que porqué adoraba spoilear. Guiñándole el ojo a mi madre, le susurré: “Como a ti”.
Ya con el café bien caliente en las manos y el paraguas abierto —que manera de llover de estos días— nos dispusimos a continuar nuestra tarea, pero a los pocos pasos, tuvimos la primera de las muchas paradas que hicimos; una amiga venía de frente a nosotras, con más bolsas en los brazos de las que podía acarrear, hacía mucho tiempo que no nos veíamos y, la alegría del reencuentro fue mutua (aunque también llevaba prisa); antes de despedirse, nos dijo que para naVIDAd nos deseaba, en primer lugar, memoria selectiva para recordar lo bueno; en segundo lugar, prudencia lógica para no arruinar el presente, y por último, optimismo desafiante para encarar el futuro.
Tras esas palabras, continuamos con una sonrisa más amplia en la cara y el corazón algo más lleno.
Paso a paso
- 1
Mezclamos los dos tipos de carne picada con las especias (canela, nuez moscada, pimienta negra, sal) y en una sartén comenzamos a dorarla.
- 2
Mientras, tostamos también los piñones (para que desprendan más aroma). Reservamos.
- 3
Picamos los anacardos y las nueces. Reservamos
- 4
Cuando la carne esté hecha, añadimos los frutos secos (piñones, anacardos, pasas y nueces) e integramos.
- 5
Por otro lado, pochamos la cebolla y también la integramos con la carne.
A fuego fuerte y con la extractora de aire apagada, vertemos el brandy y flambeamos. Cuando se apague, retiramos del fuego y dejamos enfriar. - 6
Ponemos la mezcla en un bol y añadimos el pan rallado y el huevo, mezclamos hasta integrar.
- 7
Ponemos la mezcla en el centro de la masa de hojaldre y la cerramos. Pincelamos un huevo batido y espolvoreamos los distintos tipos de sésamo y la sal en escamas.
Ponemos en el horno (ya precalentado a 220ºC) y dejamos a 180ºC durante 18 minutos. - 8
A disfrutar!
Feliz Navidad 🎄🎅🏻🎄🎅🏻🎄
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