Paso a paso
- 1
Precalentar el horno a temperatura media o 180 grados.
Tamizar harina con cacao y polvo de hornear. Reservar.
Batir los huevos con el azúcar.
Agregar el aceite, vainilla y yogur.
Agregar los tamizados y mezclar. - 2
Por último, agregar el bicarbonato y jugo de limón, que reaccionará haciendo espuma. Mezclar con movimientos envolventes y colocar en los pirotines o cápsulas.
Llevar a horno medio precalentado por aproximadamente 35 minutos, o hasta que el palillo salga seco. - 3
Una vez fríos, preparar el frosting de la siguiente manera:
Con licuadora de mano, a baja velocidad, procesar la ricota. De esta forma se volverá de una textura menos grumosa y algo más cremosa. No pasarse en el procesado, para que no termine quedando demasiado líquida Agregar vainilla y edulcorante opcionalmente. - 4
No hace falta agregar ningún espesante, como gelatina y esas cosas. Si no son muy exigentes con la presentación, queda armada, firme, así sin más, bien natural. Incluso pasadas las horas.
Cargar en manga pastelera y decorar a gusto.
En el pico, colocar hojita de menta y esparcir los trocitos de nuez picada por los lados. - 5
El frosting se mantiene bastante bien armado, incluso de un día para otro.
Recetas similares
Más recetas















Comentarios (4)