Rape rebozado crujiente

Desde que tenemos telescopio en casa, en muchas recetas hablo —quizá demasiado— de temas de astronomía, pero mi pasión (después de los libros y viajar) es el mar: navego desde bebé y, en cuanto fue legal, hice mi primer curso de buceo (mi hermana tuvo más suerte y, se certificó en el extranjero mucho antes de que se lo permitiera la ley vigente).
Pero recuerdo como si fuera ayer mi primer bautismo (es la primera inmersión que se hace sin tener título): fue en Tenerife y me pareció tan extraordinario el fondo marino, como ahora me lo parece el espacio.
Un tiempo después, en México y, ya con toda la familia, seguimos adentrándonos en el océano; allí hicimos la primera nocturna, buceamos en todos los cenotes que encontramos, memorizamos las paredes de Cozumel e hicimos nuestra primera inmersión con tiburones toro.
También buceamos en Malasia, Egipto, Grecia, Malta, Honduras, Madeira, República Dominicana …. Pero las mejores inmersiones, son en esta Ría —la que está apenas a 3 km de mi casa—; aquí hemos ayudado a un delfín, salvado a muchos pulpos y, visto a varios tiburones, lubrigantes enormes e infinidad de nudibranquios y estrellas de mar, una morena y, hasta descubierto un ancla que lleva tantos años atrapada, como la Torre de Hércules ayudando a los barcos a llegar a buen puerto.
(De todas estas inmersiones, tendré que escribir algo)
(Sumamos esta receta a la temática: El árbol de Navidad).
#ÁrboldeCookpad
#BajoDelMar
Rape rebozado crujiente
Desde que tenemos telescopio en casa, en muchas recetas hablo —quizá demasiado— de temas de astronomía, pero mi pasión (después de los libros y viajar) es el mar: navego desde bebé y, en cuanto fue legal, hice mi primer curso de buceo (mi hermana tuvo más suerte y, se certificó en el extranjero mucho antes de que se lo permitiera la ley vigente).
Pero recuerdo como si fuera ayer mi primer bautismo (es la primera inmersión que se hace sin tener título): fue en Tenerife y me pareció tan extraordinario el fondo marino, como ahora me lo parece el espacio.
Un tiempo después, en México y, ya con toda la familia, seguimos adentrándonos en el océano; allí hicimos la primera nocturna, buceamos en todos los cenotes que encontramos, memorizamos las paredes de Cozumel e hicimos nuestra primera inmersión con tiburones toro.
También buceamos en Malasia, Egipto, Grecia, Malta, Honduras, Madeira, República Dominicana …. Pero las mejores inmersiones, son en esta Ría —la que está apenas a 3 km de mi casa—; aquí hemos ayudado a un delfín, salvado a muchos pulpos y, visto a varios tiburones, lubrigantes enormes e infinidad de nudibranquios y estrellas de mar, una morena y, hasta descubierto un ancla que lleva tantos años atrapada, como la Torre de Hércules ayudando a los barcos a llegar a buen puerto.
(De todas estas inmersiones, tendré que escribir algo)
(Sumamos esta receta a la temática: El árbol de Navidad).
#ÁrboldeCookpad
#BajoDelMar
Paso a paso
- 1
Limpiamos las rodajas del rape de espinas y de los restos de piel.
- 2
Preparamos el rebozado: mezclamos, con unas varillas: el huevo batido con el agua muy fría, la harina, la sal y la pimienta negra molida y, el perejil.
Mezclamos hasta obtener una masa homogénea y ligeramente espesa y, a continuación, añadimos el cubito de hielo para que la mezcla del rebozado se mantenga bien fría. - 3
Secamos bien las rodajas de rape y los vamos sumergiendo por completo en la masa del rebozado.
En una sartén, con abundante aceite de oliva caliente, freímos las rodajas por tandas. - 4
Emplatamos el rape rebozado y lo servimos para consumir en el momento.
(Como sugerencia, lo podemos aliñar con un chorrito de limón que le queda espectacular y, acompañar con lechuga aliñada con aceite y sal y salsa balsámica de frutos rojos). - 5
A disfrutar!
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