Pollo a la cerveza con verduras (sin horno)

Tras meditarlo unos segundos —tampoco es que me entretenga yo mucho en estas cosas—, he llegado a la conclusión de que hay formas contadas de afrontar los problemas que se nos aparecen.
Me explico, se pueden coger de frente y, tras mucha lucha, sabiendo el camino y la meta, solucionarlo antes o después… Pero (ya sabéis, siempre hay un pero, y lo que va delante de éste, no cuenta) también uno puede:
Estar equivocado—que aunque no lo parezca, es lo menos malo—. Uno está equivocado cuando sabe a dónde quiere ir, y ha elegido el camino que cree más correcto, pero se ha confundido de atajo. Y bueno, rectificar es de sabios. Lo está intentando, pero si uno se equivoca mucho, acabará perdido.
Estar perdido es saber adónde se quiere ir pero no saber cómo llegar. Estar perdido no es malo del todo. Muchas veces la solución es mandar un SOS a alguien que te quiera y que te ayude a poner el rumbo correcto, porque si esa situación se prolonga mucho en el tiempo, se llega a estar sin rumbo.
Estar sin rumbo, es ser el cámara en la película. Ya no se recuerda ni la meta, pero no se ha tirado la toalla definitivamente, y se sigue dando palos de ciego. Se sabe que se quiere algo y si se tiene suerte, quizá uno de esos palos, conduzca al camino correcto. Porque sino se estará a la deriva.
Estar a la deriva, es ser el espectador desde la butaca del cine. Es dejar que todo siga su cauce por inercia y no intentar cambiarlo.
¿Qué opción eliges?
Pollo a la cerveza con verduras (sin horno)
Tras meditarlo unos segundos —tampoco es que me entretenga yo mucho en estas cosas—, he llegado a la conclusión de que hay formas contadas de afrontar los problemas que se nos aparecen.
Me explico, se pueden coger de frente y, tras mucha lucha, sabiendo el camino y la meta, solucionarlo antes o después… Pero (ya sabéis, siempre hay un pero, y lo que va delante de éste, no cuenta) también uno puede:
Estar equivocado—que aunque no lo parezca, es lo menos malo—. Uno está equivocado cuando sabe a dónde quiere ir, y ha elegido el camino que cree más correcto, pero se ha confundido de atajo. Y bueno, rectificar es de sabios. Lo está intentando, pero si uno se equivoca mucho, acabará perdido.
Estar perdido es saber adónde se quiere ir pero no saber cómo llegar. Estar perdido no es malo del todo. Muchas veces la solución es mandar un SOS a alguien que te quiera y que te ayude a poner el rumbo correcto, porque si esa situación se prolonga mucho en el tiempo, se llega a estar sin rumbo.
Estar sin rumbo, es ser el cámara en la película. Ya no se recuerda ni la meta, pero no se ha tirado la toalla definitivamente, y se sigue dando palos de ciego. Se sabe que se quiere algo y si se tiene suerte, quizá uno de esos palos, conduzca al camino correcto. Porque sino se estará a la deriva.
Estar a la deriva, es ser el espectador desde la butaca del cine. Es dejar que todo siga su cauce por inercia y no intentar cambiarlo.
¿Qué opción eliges?
Paso a paso
- 1
Limpiamos y despiezamos el pollo, y le dejamos algo de piel a las piezas.
En un wok, con aceite pincelado, vamos dorando las piezas (ya salpimentadas) a fuego medio fuerte, por tandas. - 2
Mientras en una sartén, hacemos los pimientos (ya cortados en tiras) con un poco de aceite y sal, y a continuación, en ese mismo aceite, la cebolla con una pizca de sal y de pimienta.
Y por otro lado, en la airfryer, hacemos las patatas rociadas de aceite y con un toque de romero. En el programa de patata fritas. - 3
Cuando tengamos todos los ingredientes hechos, los unimos en el wok, poniéndolos de manera ordenada, y con el fuego no muy fuerte, vertemos la cervezas. Dejamos que reduzca el alcohol.
- 4
A disfrutar!
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