Guisantes con Guanciale y Cous-Cous

Una receta sencilla pero llena de mimo, ideal para dar un paso más allá en el clásico salteado de guisantes. Cocinar el guanciale desde frío para aprovechar su propia grasa, desglasar con la solera de un buen fino y acompañarlo de una sémola perfumada convierte unos ingredientes humildes en un auténtico manjar para disfrutar sin prisas.
Guisantes con Guanciale y Cous-Cous
Una receta sencilla pero llena de mimo, ideal para dar un paso más allá en el clásico salteado de guisantes. Cocinar el guanciale desde frío para aprovechar su propia grasa, desglasar con la solera de un buen fino y acompañarlo de una sémola perfumada convierte unos ingredientes humildes en un auténtico manjar para disfrutar sin prisas.
Paso a paso
- 1
En un cazo pequeño, ponemos la mantequilla con las semillas de cardamomo encima, añadimos un poco de sal gruesa, un toque de pimienta negra recién molida y otro de yerbabuena. Encendemos la lumbre a fuego bajo y, cuando derrita la mantequilla, mezclamos y añadimos una tacita de agua. Cuando rompa a hervir, retiramos de la lumbre, echamos el cous-cous, mezclamos y reservamos cubriendo el cazo con un plato o tapa.
- 2
Cortamos el guanciale en tiras no muy gruesas y lo echamos en el wok o sartén, en frío, y lo ponemos a fuego bajo, salteando hasta que se dore en su propia grasa.
- 3
Añadimos la cebolla picada y la salteamos con el guanciale hasta dejar tierna, sin que llegue a tomar color.
- 4
Desglasamos con un chorrito de vino hasta reducir casi por completo.
- 5
Añadimos los guisantes, salteamos unos minutos y listo, a disfrutar del manjar!
Trucos
Con el cous-cous que teníamos reservado, podemos añadirlo al final, retirando el wok o la sartén de la lumbre y mezclando, o bien echando un poco en la base del plato y servir encima el guanciale con los guisantes. Antes de usarlo, lo aireamos con un tenedor para soltar los granos y buen provecho!
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