Paso a paso
- 1
PARA EL BIZCOCHO:
Derretimos la mantequilla y el chocolate al baño María. Juntamos huevos con azúcar y lo batimos hasta que se monte.
Tamizamos la harina, la almendra en polvo y el impulsor y lo añadimos a los huevos y el azúcar montados. - 2
A continuación, añadimos la mezcla de mantequilla con chocolate ya derretida y lo mezclamos con el resto de ingredientes hasta que se forme una mezcla homogénea.
Engrasamos un molde y lo forramos de papel vegetal. Horneamos a 180ºC durante 40’ - 3
PARA EL RELLENO: Una vez tenemos el bizcocho, el cual hemos desmoldado y dejado enfriar, lo abrimos en capas con un cuchillo. Las capas dependen de dos cosas: 1) Cuánto haya crecido el bizcocho ya que cuanto más alto sea, más capas podemos hacer; y 2) El grosor que queramos que tenga.
- 4
Hacemos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo y, una vez hierva y el azúcar se haya deshecho, lo retiramos del fuego. La mermelada la trituramos con una batidora. Con una brocha, pintamos una capa con un poco de almíbar para aportarle jugosidad. No podemos echar mucho ya que si se moja demasiado se rompe.
- 5
Echamos un poco de mermelada encima y tapamos con la siguiente capa de bizcocho. Repetimos la operación con todas las capas menos con la última que será la tapa del bizcocho. Tenemos que tener en cuenta que cuantas más capas hagamos, más mermelada tenemos que hacer.
- 6
PARA LA COBERTURA DE NATA: Batimos la nata y podemos agregar un poco de azúcar glass si se quiere aportar dulzor. En mi caso, no le echo. Cubrimos con la nata el bizcocho tanto por los laterales como por encima. Lo metemos al congelador mientras realizamos el siguiente paso.
- 7
PARA LA COBERTURA DE CHOCOLATE: Fundimos el chocolate con la nata al baño María. Colocamos una bandeja de horno y encima una rejilla con el bizcocho. Una vez la nata esté congelada, echamos el chocolate por encima y dejamos que vaya cayendo hasta cubrir los laterales. La metemos en el frigorífico para que se compacte el chocolate.
- 8
PARA LOS ADORNOS: Fundimos el chocolate al baño María y lo metemos en una manga pastelera. Cortamos un poquito para poder echarla y vamos haciendo dibujos, como queramos. La metemos al frigorífico para que no se derrita y cuando queramos la sacamos para degustar.
Recetas similares
Más recetas




Comentarios