Paso a paso
- 1
Prepara todos los ingredientes para no tener las sorpresas típicas por olvidos (cuántas veces! ;P), precalienta el horno a 180 grados y forra un molde con papel de horno
- 2
Corta dos de las manzanas en láminas y pica el resto en trozos pequeños. Puedes hacerlo a cuchillo, con una batidora, con un robot, con un rallador...
Pela también el limón por completo para aprovechar toda la piel.
(No lo guardes, luego lo exprimirás). - 3
Ahora, en un vaso de batir (o un bol, en el robot o donde veas), juntas la piel del limón, los 150 g de azúcar y los 4 huevos, y lo bates todo junto
- 4
Una vez tengas ese batido preparado, le añades los 150 gr de leche y los 150 gr de aceite mezclado, el sobre de levadura y los 150 g de harina. Lo mezclas todo bien y le añades las manzanas troceadas. Ligas todo con ayuda de un tenedor o una espátula y viertes esa mezcla sobre el molde que tenías preparado.
- 5
Lo siguiente que haces es cubrir la mezcla con las láminas de manzana que cortaste al principio, tapándola por completo. (¡Si tienes arte ahora es el momento de sacarlo a relucir y decorar a gusto!)
- 6
Vamos con ella al horno caliente durante 45 minutos, con calor arriba y abajo, y si tiene ventilador, mejor.
A los 45 minutos debe tener un tono dorado que te estará gritando "¡¡estoy lista!!" - 7
Ahora es el momento de aprovechar el limón que habías pelado. Lo exprimes, ligas ese zumo con los 150 g de mermelada y un par de cucharadas generosas de azúcar, lo bates bien y pintas toda la tarta con ese almíbar. Una vez toda abrillantada, la dejas reposar unos 15 minutos dentro del horno apagado para que con el propio calor se termine. Y una vez fría, a disfrutarla.
(Acompañada de una cucharada de helado está de vicio.....)
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