Paso a paso
- 1
Pelar los mamones, desechar las semillas y cortarlos en fetas, mejor si los pelan en agua así no mancha las manos
- 2
Una vez pelados y cortados los mamones, colocamos en una fuente y los tapamos con agua, colocamos bicarbonato y dejamos reposar toda la noche si es posible, esto es para que el mamón expulse lo amargo y quede crujiente
- 3
Al día siguiente, escurrir el agua y lavar bien los mamones. Luego llevar a una olla y cubrirlos con azúcar, y agregar agua, poner al fuego. Va a depender de cuanta cantidad de mamón tenemos, la proporción ideal sería 1 kilo mamón, 1k azúcar, 1 litro de agua.
- 4
Cuando se note que los mamones están un poco caramelizados y el jugo medio espeso es porque ya está.
- 5
Una vez frío los mamones, colocarlos en frascos esterilizados (hervirlos en agua) y listo.
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