Salmón marinado

Esta receta proviene de Escandinavia y se le llama “gravlax” que deriva del sueco grav, que significa excavar, y laks, que significa salmón. Es decir, salmón enterrado. Encontramos el origen de la receta en la Suecia Medieval, en donde los pescadores usaban este método de conservación del pescado, salando y enterrando el pescado bajo tierra.
Es esta una técnica de conservación del pescado que además transfiere un sabor especial y exquisito al salmón. La técnica es similar a la de un salmón ahumado en frío, sin la fase final de ahumado.
Salmón marinado
Esta receta proviene de Escandinavia y se le llama “gravlax” que deriva del sueco grav, que significa excavar, y laks, que significa salmón. Es decir, salmón enterrado. Encontramos el origen de la receta en la Suecia Medieval, en donde los pescadores usaban este método de conservación del pescado, salando y enterrando el pescado bajo tierra.
Es esta una técnica de conservación del pescado que además transfiere un sabor especial y exquisito al salmón. La técnica es similar a la de un salmón ahumado en frío, sin la fase final de ahumado.
Paso a paso
- 1
Dejamos descongelar los filetes en el frigorífico. Descongelados los secamos bien con papel de cocina y hacemos la marinada: mezclamos la misma cantidad en un bol de sal gruesa y azúcar a partes iguales, cuatro cucharas de postre de sal ahumada, ralladura de una naranja.
- 2
Cogemos un táper, le hacemos un agujero en la parte de abajo para que suelte los líquidos el pescado y extendemos un poco de la mezcla sobre la base del recipiente hasta cubrirla, colocamos las piezas de salmón encima, con la piel hacia abajo, sazonamos con la pimienta y eneldo y cubrimos con el resto de la marinada hasta cubrir las piezas.
- 3
Tapamos con papel film y cogemos algo de peso para ponerle por encima y hacer presión. Cogemos una bandeja de rejilla y ponemos sobre ella el táper con el pescado y sobre este táper el peso por encima y llevamos todo al frigorífico durante unas 48 horas.
- 4
Transcurrido este tiempo sacamos del frigorífico, retiramos la marinada de las piezas, las lavamos y secamos bien con papel de cocina. Ponderemos de nuevo los trozos de pescado en el frigorífico, sin tapar para que se oree durante 36 horas.
- 5
Pasado el tiempo el salmón está listo para degustar y con un cuchillo bien afilado cortamos las piezas en lonchas finitas dejando la piel de los filetes sin cortar y por tanto sin utilizar y listo para comer.
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