Paso a paso
- 1
En un bol grande mezcla los dos tipos de harina con la sal y las semillas.
- 2
Disuelve la levadura fresca en el agua tibia,si usas la seca mezclala directamente con la harina.
- 3
Vierte el agua en el bol y comienza con una mano a mezclar los ingredientes hasta que queden bien integrados.
- 4
Cuando tengas una masa más o menos compacta,espolvorea un poco de harina sobre la zona de trabajo y comienza a amasar.
- 5
Amasa durante 6 o 7 minutos con la base de la palma de las manos,estirando la masa y plegadola sobre si misma una y otra vez, cuanto más mimo le pongas mejor integrados quedarán los ingredientes y el pan tendrá mayor calidad.Finalmente haz con la masa una bola.
- 6
En otro recipiente echa el chorrito de aceite y coloca la masa. Tápala con un paño limpio y déjala fermentar al menos por una hora,el tiempo de levado de la masa va a depender de la temperatura, procura siempre que el sitio elegido sea lo más cálido posible.
- 7
Cuando veamos que la masa a triplicado su volumen, la volvemos a colocar sobre la mesa de trabajo enharinada, con la ayuda de las manos eliminamos el exceso de gas de la masa aplanandola un poco.
- 8
Le damos la forma elegida y le damos un par de cortes en forma de cruz. Ya podemos meterlo en nuestro horno previamente precalentado a 210 grados,en donde tendremos un recipiente metálico donde echaremos medio vaso de agua, generando una gran cantidad de vapor. Colocaremos la masa a media alt,cerramos la puerta y tras unos minutos bajamos el horno a 190 grados,dejándolo por un tiempo de 30 a 40 minutos dependiendo del horno.
- 9
Ya veréis que olor más rico por toda la casa, sacamos nuestro pan cuando esté bien dorado y lo dejamos enfriar en una rejilla. Y... ¡a disfrutar!.
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