Ensalada tibia de escarola, rúcula, apio, uva y ajos confitados

La escarola y la rúcula son dos hortalizas de hoja con una larga historia ligada al Mediterráneo. Mientras que la escarola era ya conocida y valorada por las civilizaciones antiguas de Egipto, Grecia y Roma, la rúcula, nativa de la misma región, se consumió durante siglos de forma silvestre, ganando fama en la época romana por sus supuestas propiedades. A diferencia de la escarola, que se extendió por Europa en la Edad Media, la rúcula experimentó un resurgimiento masivo en las últimas décadas del siglo XX, consolidándose como un ingrediente esencial en la cocina contemporánea.
Si te gustan los sabores intensos esta es tu receta.
#SeptiémbreCocinando
Ensalada tibia de escarola, rúcula, apio, uva y ajos confitados
La escarola y la rúcula son dos hortalizas de hoja con una larga historia ligada al Mediterráneo. Mientras que la escarola era ya conocida y valorada por las civilizaciones antiguas de Egipto, Grecia y Roma, la rúcula, nativa de la misma región, se consumió durante siglos de forma silvestre, ganando fama en la época romana por sus supuestas propiedades. A diferencia de la escarola, que se extendió por Europa en la Edad Media, la rúcula experimentó un resurgimiento masivo en las últimas décadas del siglo XX, consolidándose como un ingrediente esencial en la cocina contemporánea.
Si te gustan los sabores intensos esta es tu receta.
#SeptiémbreCocinando
Paso a paso
- 1
En una sartén cocina las uvas a la plancha hasta que estén doradas (sin aceite)
- 2
Lava y corta la escarola, rúcula y apio en trozos medianos.
- 3
Añade todos los ingredientes en la sartén a fuego medio, sin aceite (escarola, rucula, apio y ajos confitados)
- 4
Rehoga removiendo hasta que los jugos se evaporen y los ingredientes estén tiernos.
- 5
Emplatado casero:
- 6
Sirve caliente, añade un chorro de zumo de limón y termina el plato espolvoreando sésamo por encima.
- 7
Emplatado de restaurante:
Trucos
Rehogar sin aceite ayuda a concentrar los sabores y mantener la frescura de los ingredientes.
Los ajos confitados se elaboran cocinandolos en abundante aceite de oliva a baja temperatura (a 70 grados) ya pelados al menos una hora. Tienen que quedar blanditos, pero no fritos. Yo preparo un puñado largo y los guardo en un tarro de cristal con tape junto con el aceite a temperatura ambiente.
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