Paso a paso
- 1
Masa: Combinar la harina con los 150 g de azúcar impalpable, la ralladura de limón y la pizca de sal. Agregar la manteca fría en cubitos y formar una arenilla. Una vez lista, agregar dos yemas y los 25 ml de agua. Formar una masa (si se puede con paletilla mejor, ya que mientras menos se manosee la masa, mejor va a conservar sus propiedades). Dividir en dos bollos y colocarlos entre dos papeles nylon. Amasar hasta tener 1 cm de espesor. Llevar a heladera por 30'.
- 2
Precalentar horno a 180°C y preparar el molde con rocío vegetal (recomiendo los de silicona de 23 cm). Reservarlo.
- 3
Relleno: Batir la ricota con las dos yemas restantes, los 150 g de azúcar cristal y la ralladura de naranja hasta que tome una consistencia cremosa.
- 4
Ensamble: Con cuidado colocaremos una de las tapas de masa sobre el molde (es frágil, ojo). Pinchar con tenedor. Volcar el relleno y cubrir con la otra tapa de masa. Recortar bordes y darle unos cortes superficiales para que no se infle en la cocción. Hornear por 40' a 180°C.
- 5
Si les sobra masa (no debería, pero depende del grosor que le hayan dado), pueden hacer una pasta frolita pisando un poco de dulce de lo que sea y usándolo de relleno y aprovechar el horno... Antojos son antojos.
- 6
Dejar enfriar a temperatura ambiente. Desmoldar con mucho cuidado, decorar con azúcar impalpable y un tamizador. ¡A disfrutar! Ideal con unos mates amargos. ¡Ojo que desaparece enseguida!
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