
Arroz en pata
Pues bueno, aquí va la receta del arroz con pata; es un plato muy sencillo de realizar, cuya mayor dificultad está en conseguir el punto del arroz, ya que se cocina en cazuela de barro. Es plato fuerte, eso sí, y aparte de algunas entraditas previas, lo que procede después de zamparse un buen plato de arroz en pata es el postre o una tisanita y rematar con un herbero para hacer una buena digestión sin siesta. En esta temporada de fríos, estamos dando recetas que, aunque lleven arroz y el arroz case más con el verano, la cazuela de barro, la ternera y los garbanzos adornados de chorizo y morcillas no puede significar más que estamos en otoño o en invierno. Las calorías no son gratuitas.
Durante las dos horas de cocción, comemos un platito de olivas que previsoramente habremos dispuesto sobre la mesa y que ingeriremos una a una, bajándolas con el contenido de la botella de vino de nuestra elección, a razón de una modesta copita cada 2 o 3 olivas. También podemos usar un vaso de “chato” en lugar de la copa.
Para no perder el tiempo mientras reposa, podemos entonar a coro un par de canciones regionales. O bien darnos abiertamente al zumo de uva fermentado.
Para los preocupados, decir que la pata de ternera lo que tiene no es grasa, es gelatina; motivo por el cual, la ingesta del arrocito con pata deja apegalosos los belfos de los comensales; lo que nos obligará sin más remedio a proceder al despegue de los mismos con la ayuda de un tinto de buen cuerpo: un Juan Gil será una elección excelente.
Bon profit!
Arroz en pata
Pues bueno, aquí va la receta del arroz con pata; es un plato muy sencillo de realizar, cuya mayor dificultad está en conseguir el punto del arroz, ya que se cocina en cazuela de barro. Es plato fuerte, eso sí, y aparte de algunas entraditas previas, lo que procede después de zamparse un buen plato de arroz en pata es el postre o una tisanita y rematar con un herbero para hacer una buena digestión sin siesta. En esta temporada de fríos, estamos dando recetas que, aunque lleven arroz y el arroz case más con el verano, la cazuela de barro, la ternera y los garbanzos adornados de chorizo y morcillas no puede significar más que estamos en otoño o en invierno. Las calorías no son gratuitas.
Durante las dos horas de cocción, comemos un platito de olivas que previsoramente habremos dispuesto sobre la mesa y que ingeriremos una a una, bajándolas con el contenido de la botella de vino de nuestra elección, a razón de una modesta copita cada 2 o 3 olivas. También podemos usar un vaso de “chato” en lugar de la copa.
Para no perder el tiempo mientras reposa, podemos entonar a coro un par de canciones regionales. O bien darnos abiertamente al zumo de uva fermentado.
Para los preocupados, decir que la pata de ternera lo que tiene no es grasa, es gelatina; motivo por el cual, la ingesta del arrocito con pata deja apegalosos los belfos de los comensales; lo que nos obligará sin más remedio a proceder al despegue de los mismos con la ayuda de un tinto de buen cuerpo: un Juan Gil será una elección excelente.
Bon profit!
Paso a paso
- 1
Remojar los garbanzos al menos 15 horas antes con una pequeña cucharada de bicarbonato
- 2
Hervir en olla express la pata troceada(4-8 trozos) con los garbanzos, dos cucharadas de aceite y sal, una de las cebollas, el hueso de jamón, bastante agua mineral, que nos servirá como caldo de cocción y dejamos hervir durante unas 2 horas.
- 3
Pasadas las dos horas de cocción y tras aliviar la presión de la olla, destapamos. Desmigar la pata, guardar el caldo y los garbanzos se apartan con los trozos de pata.
- 4
En cazuela de barro poner un fondo de aceite, dorar los ajos troceados en láminas, los trozos de chorizo, la cebolla bien partida y las morcillas en rodajas o deshechas sin piel. Añadir lo guardado en el paso 3 y el arroz, con el caldo correspondiente a las 6 medidas. Suelen ser 15-20 minutos.
- 5
Sacamos la cazuela del fuego, tapamos con unas hojas de periódico (El País o similar; bajo ningún concepto se deben utilizar hojas de La Razón o ABC, porque dejarán un gusto raro que en ocasiones hará incomible nuestro guiso) y lo dejamos así unos 10 minutos.
- 6
Tras el reposo, la cazuela seguirá caliente del copón, de modo que la pondremos en la mesa sobre un protector de esos de esparto y serviremos los platos a cucharones.
Puesto que el condumio estará bastante caliente, lo suyo es utilizar cucharas de palo para dar cuenta del arrocito.
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