Paso a paso
- 1
Precalentar el horno a 220 ºC o 430 ºF
- 2
En una fuente de horno, colocar las berenjenas y echar un chorro de aceite y sal por encima.
- 3
Cocinar durante 20 minutos, dar la vuelta y cocinar otros 20 minutos. Apagar el horno y dejar atemperar.
- 4
Cuando las berenjenas estén a temperatura ambiente, quitar la piel con cuidado, y retirar todas las semillas de dentro.
- 5
En un cazo, poner la mantequilla y toda la carne de las berenjenas.
- 6
Cuando se empiece a cocinar un poco la berenjena, añadir la harina e incorporarla bien. Dejar cocinar durante 2 minutos.
- 7
Poco a poco incorporar la leche y la nata, removiendo bien con unas varillas cada vez que echemos leche. Una vez incorporada toda la leche, cocinar unos 5 minutos a fuego medio hasta que tome una consistencia correcta. Deben aparecer burbujas en la superficie y dejar un hueco al explotar. Probar la masa y corregir la sal y las especias.
- 8
Echar toda nuestra mezcla en una bandeja suficientemente grande y cubrir con papel film a ras, asegurandonos de que ninguna parte de la masa esté en contacto con aire. Dejar atemperar y meter en la nevera.
- 9
Después de enfriar la masa unas 8 horas, preparamos una bandeja de horno y dos boles.
- 10
En la bandeja de horno, poner harina por toda la superfície, en el primer bol los 3 huevos y en el segundo bol pan rallado.
- 11
Con dos cucharas, coger la cantidad de masa acorde al tamaño que queramos nuestras croquetas y darle forma muy levemente. Antes de pasar a rebozar, hacer 10 o 15 bolas y echarlas en la harina; es decir, tenemos que tener preparadas bastantes bolas de masa en la bandeja con harina antes de empezar a pasarlas por huevo y pan rallado.
- 12
Una vez tengamos suficientes bolas de masa, de una en una, dar una vuelta con la mano hasta que toda la superficie de la bola esté enharinada y meterla en el bol de los huevos batidos; con un tenedor y mucho cuidado le damos la vuelta hasta que esté toda la superficie cubierta de huevo y con este mismo tenedor la pasamos al bol de pan rallado. Movemos el bol para que la croqueta quede rebozada y si es necesario acabamos de rebozarla con la mano sin mancharnos de huevo.
- 13
Colocar nuestras croquetas en bandejas sin que se toquen excesivamente y las refrigeramos. Se pueden congelar, asegurandonos que las primeras 4 horas en el congelador no se peguen entre ellas y una vez estén congeladas podemos separarlas de la bandeja y meterlas en una bolsa.
- 14
Para freírlas, en una olla grande, añadir suficiente aceite para cubrir las croquetas. Precalentar el aceite a 180ºC y freír durante 2 o 3 minutos. En caso de tener las croquetas congeladas, no hace falta descongelarlas, simplemente asegurarnos de que las freímos suficiente tiempo como para que el centro esté caliente.
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