Pizza especial rosa dos quesos con anchoas

Según la RAE, como sinónimo de cutre está: tacaño, miserable, avaro, avaricioso, agarrado, mezquino, mísero y ruin—sí, en este orden—. Pero para mí no es lo mismo. Y es que la gente cutre son ratas con excusa. Me explico: si se es un rata y un avaro, hay que aprende de Mr. Scrooge, del tío Gilito o del Sr.Burns y, llevarlo con orgullo. Que proclame a los cuatro vientos que se es un rata, un agarrado y un avaro, y que el dinero que tiene no lo quiere gastar, para así ser el más rico del cementerio.
Pero la gente cutre es otra cosa. Son ratas camufladas. No se reconocen como avaras —y me ponen de los nervios—; cualquier gasto les supone un trauma (en plan Golum: “Mi dinero. Mi tesoro”). Todo les parece caro y excesivo, sobre todo si es para los demás. —Hay tantos ejemplos, y tengo tan poco espacio…—.
Además, esta gente es muy envidiosa. Les molesta que tú hagas cosas, que vivas bien, que disfrutes —y no es que ellos no se lo puedan permitir, es que sólo piensan en las cosas por lo que cuestan o dejan de costar—. Esta gente siempre está pendiente de lo que hacen los demás, lo que gastan, lo que compran, lo que regalan. Son gente que se pega por algo si es gratis, aunque sea un mechero de publicidad del estanco (y no fumen) —si es gratis tienen que cogerlo y no porque lo quieran, sino para que los demás no puedan cogerlo—. En el fondo, esta gente me dan pena.
Son tristes con avaricia.
Pizza especial rosa dos quesos con anchoas
Según la RAE, como sinónimo de cutre está: tacaño, miserable, avaro, avaricioso, agarrado, mezquino, mísero y ruin—sí, en este orden—. Pero para mí no es lo mismo. Y es que la gente cutre son ratas con excusa. Me explico: si se es un rata y un avaro, hay que aprende de Mr. Scrooge, del tío Gilito o del Sr.Burns y, llevarlo con orgullo. Que proclame a los cuatro vientos que se es un rata, un agarrado y un avaro, y que el dinero que tiene no lo quiere gastar, para así ser el más rico del cementerio.
Pero la gente cutre es otra cosa. Son ratas camufladas. No se reconocen como avaras —y me ponen de los nervios—; cualquier gasto les supone un trauma (en plan Golum: “Mi dinero. Mi tesoro”). Todo les parece caro y excesivo, sobre todo si es para los demás. —Hay tantos ejemplos, y tengo tan poco espacio…—.
Además, esta gente es muy envidiosa. Les molesta que tú hagas cosas, que vivas bien, que disfrutes —y no es que ellos no se lo puedan permitir, es que sólo piensan en las cosas por lo que cuestan o dejan de costar—. Esta gente siempre está pendiente de lo que hacen los demás, lo que gastan, lo que compran, lo que regalan. Son gente que se pega por algo si es gratis, aunque sea un mechero de publicidad del estanco (y no fumen) —si es gratis tienen que cogerlo y no porque lo quieran, sino para que los demás no puedan cogerlo—. En el fondo, esta gente me dan pena.
Son tristes con avaricia.
Paso a paso
- 1
En el vaso de la Thermomix, trituramos las remolachas y le damos algo de temperatura. Añadimos la levadura y la disolvemos. Agregamos los demás ingredientes y ponemos el programa espiga, durante 7 minutos. Pasado el tiempo, lo ponemos en un bol, lo tapamos con film transparente y, lo dejamos levar hasta que doble su tamaño. (TRUCO: meterlo en el horno ya apagado pero precalentado a 50°C durante 5 minutos).
- 2
Precalentamos el horno a 220ºC. Una vez la masa levada, sin amasar, estiramos con las manos, sobre la bandeja de horno, dejando los bordes ligeramente más gorditos.
- 3
Rallamos el parmesano y le añadimos el huevo batido, la pimienta negra y el orégano. Reservamos.
- 4
Sobre la masa de pizza repartimos la passata, añadimos la mezcla de parmesano y distribuimos por toda su superficie. Horneamos 20 minutos, a media altura.
- 5
Una vez hecha, agregamos las anchoas y los daditos de queso Keos.
- 6
A disfrutar!
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