Lágrimas y yemas de vainas de habas en aceite de oliva y Romero

Esto es para caprichosos y sibaritas de pico fino y del buen comer. Esto es muy difícil de conseguir porque si no lo tiene uno mismo sembrado en su propio huerto, solo te queda buscar en las huertas y aún así, no te lo querrán vender porque no le es rentable o que te pueda cobrar una barbaridad por ellas.. yo se las he robado a un amigo que tengo al lado de casa, y tiene un pequeño huerto en frente de su taller de mecánica y somos muy amigos, pero si se lo digo, me va a mandar a freír espárragos como mínimo, porque esta loco de contento con el huerto. Lo que yo he hecho, es cuando cerró por la noche, baje Con una linterna y le robe cariñosamente y al día siguiente por la mañana, fui a verlo como cada mañana y se lo dejé caer y después de acordarse de todos mis familiares muertos, pague yo el desayuno y tan amigos como siempre. De su huerto saqué las hojas de habas para la ensalada que publique el mes pasado.
Lágrimas y yemas de vainas de habas en aceite de oliva y Romero
Esto es para caprichosos y sibaritas de pico fino y del buen comer. Esto es muy difícil de conseguir porque si no lo tiene uno mismo sembrado en su propio huerto, solo te queda buscar en las huertas y aún así, no te lo querrán vender porque no le es rentable o que te pueda cobrar una barbaridad por ellas.. yo se las he robado a un amigo que tengo al lado de casa, y tiene un pequeño huerto en frente de su taller de mecánica y somos muy amigos, pero si se lo digo, me va a mandar a freír espárragos como mínimo, porque esta loco de contento con el huerto. Lo que yo he hecho, es cuando cerró por la noche, baje Con una linterna y le robe cariñosamente y al día siguiente por la mañana, fui a verlo como cada mañana y se lo dejé caer y después de acordarse de todos mis familiares muertos, pague yo el desayuno y tan amigos como siempre. De su huerto saqué las hojas de habas para la ensalada que publique el mes pasado.
Pasos de la receta
- 1
En la primera foto, podéis ver la mata de las habas y veréis que solo son los brotes recién salido de la flor, aunque en el frasco parezcan grandes. Solo es el aumento de la cámara pero son muy pequeñines. Es una exquisitez tomarlos sobre una tostada con tomate rallado y con una yema de huevo macerada en sal y una cucharadita de esta deliciosas microhabitas que ya iréis viendo como las hago.
- 2
En primer lugar, una noche antes, desgranamos las vainas con mucho cuidado y con la ayuda de una puntilla, porque con las manos las vamos aplastar de lo pequeñas y tiernas que son. Una vez que tengamos los granos, los ponemos en una taza y le añadimos un poco de agua fría, las dos rodajitas de limón para que no se nos oxiden y las dejamos guardadas en el frigorífico toda la noche. Esto es para que se pongan duras y a la hora de envasarlas con el aceite caliente, no se nos pasen de cocción.
- 3
Al día siguiente, ponemos una olla con agua a hervir para esterilizar el frasco o frascos. Cuando rompa a hervir el agua, metemos el frasco, la tapadera y dejamos esterilizar unos veinte minutos.
Pasados los veinte minutos, cogemos unas pinzas, retiramos el frasco, la tapadera y dejamos escurrir todo el agua sobre un papel absorbente y la tapadera también. El agua la dejamos que siga hirviendo.
- 4
A continuación, cogemos un cazo pequeño, le añadimos una cantidad de aceite de oliva para que nos pueda cubrir por completo las microhabitas, una pizca de sal fina, la ramita de Romero y cuando comience a calentar el aceite, lo dejamos unos segundos y retiramos la ramita de Romero de inmediato y dejamos el aceite que siga calentándose. En ningún momento, debemos de dejar que se queme ni se fría el Romero, porque nos estropearía toda la receta y porque tomará un sabor amargo.
- 5
El aceite, tampoco debemos dejarlo que hierva y ni siquiera, que eche humo. Si vemos que esta muy caliente lo retiramos y dejamos que baje un poco la temperatura y lo volvemos a poner de nuevo en el fuego.
Mientras tanto, ponemos un colador encima de la taza, volcamos las habitas y dejamos escurrir todo el agua.
A continuación, con una cucharilla llenamos el frasco con mucho cuidado de no tocar el interior con los dos.
- 6
Una vez lleno el frasco, le añadimos el aceite templado y lo cerramos bien.
A continuación, ponemos el frasco en el agua hirviendo y lo dejamos esterilizar durante veinte minutos.
Debemos de poner un termómetro en el agua hirviendo, para que no supere los 100°C, y si vemos que supera esa temperatura, retiramos y una vez que baje, la volvemos a poner de nuevo en el fuego.
- 7
Pasados los veinte minutos, retiramos el frasco y lo dejamos boca a bajo sobre papel absorbente y dejamos que haga el vacío y listo.
OBSERVACIONES..
Quizás penséis que no merece la pena tanto trabajo para tan poco verdad! Pues cuando os suba una receta con este producto, quizás cambien de opinión!!
Búsqueda top en
Palabra clave
Recetas parecidas
Más recetas recomendadas

















Comentarios (2)