Un exquisito dulce de banana, aunque usted no lo crea posible

Hacer un dulce tradicional del verano ? Con el durazno, la ciruela a los precios astronómicos que tienen? Imposible. Por eso hice los dulces de berenjena y de sandía. Buenísimos y baratos. En mi paseo por las verdulerías encontré bananas a la mitad de precio de las clásicas de Ecuador. Recordé entonces que hace más de diez años recorriendo el camino por la sierra que va desde La Falda a Calamuchita paré en un negocio de artesano que ofrecía dulces caseros. Al entrar, oh maravilla!!! Estanterías por doquier rebosantes de frascos de dulces de todos los colores y los sabores. Conversé largamente con el dulcero. Coincidimos en muchas cosas, y aprendí de él a no hacer más de un kilo y medio de fruta. Grandes cantidades exigen mucha dedicación y aumentan exponencialmente los errores. Mi mirada se detiene en un fracaso con mermeladas de dos colores superpuestos. Uno es amarillo. Pregunto. De banana. Entonces es posible hacerla. Busqué en internet. Encontré varias recetas, que no me coincidían con mis gustos. Una agregaba agua, otra hacía puré. Pensé en hacerla con la técnica que uso siempre. Sin agua, y con trozos de frutas reconocibles por el paladar.
SALIÓ ESTUPENDA
Un exquisito dulce de banana, aunque usted no lo crea posible
Hacer un dulce tradicional del verano ? Con el durazno, la ciruela a los precios astronómicos que tienen? Imposible. Por eso hice los dulces de berenjena y de sandía. Buenísimos y baratos. En mi paseo por las verdulerías encontré bananas a la mitad de precio de las clásicas de Ecuador. Recordé entonces que hace más de diez años recorriendo el camino por la sierra que va desde La Falda a Calamuchita paré en un negocio de artesano que ofrecía dulces caseros. Al entrar, oh maravilla!!! Estanterías por doquier rebosantes de frascos de dulces de todos los colores y los sabores. Conversé largamente con el dulcero. Coincidimos en muchas cosas, y aprendí de él a no hacer más de un kilo y medio de fruta. Grandes cantidades exigen mucha dedicación y aumentan exponencialmente los errores. Mi mirada se detiene en un fracaso con mermeladas de dos colores superpuestos. Uno es amarillo. Pregunto. De banana. Entonces es posible hacerla. Busqué en internet. Encontré varias recetas, que no me coincidían con mis gustos. Una agregaba agua, otra hacía puré. Pensé en hacerla con la técnica que uso siempre. Sin agua, y con trozos de frutas reconocibles por el paladar.
SALIÓ ESTUPENDA
Paso a paso
- 1
Ingredientes: bananas, limones, azúcar
- 2
Paso I: corto las bananas en trozos chicos.
- 3
Paso II: los pongo en una olla, agrego el azúcar y mezclo. Dejo toda la noche en la heladera para que larguen el jugo
- 4
Paso III: a la mañana siguiente agrego el jugo de dos limones, y pongo a hervir, junto con dos mitades de limón durante 20 a 30 minutos
- 5
Paso IV: en pleno hervor; cuando las burbujas sean más grandes veo si está listo el almíbar
- 6
Paso V: el termómetro marcó 110 grados. La mermelada está hecha.
- 7
Los frascos esterilizados con alcohol están listos para enfrascar l
- 8
Magnifico, no?
- 9
Es mi merienda. Estoy contento. El dulce es exquisito.
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