Sincronizadas indecisas

A todos nos pasa que llega la hora de la cena y, además de que no estamos de humor para cocinar cosas complicadas, no podemos decidir si queremos algo dulce o salado. Para momentos así fue que se me ocurrió esta receta sencillísima, con ingredientes muy accesibles y un sabor delicioso que une lo dulce, lo salado, lo picante y un toque de acidez, dando gusto al más indeciso de los comensales.
Sincronizadas indecisas
A todos nos pasa que llega la hora de la cena y, además de que no estamos de humor para cocinar cosas complicadas, no podemos decidir si queremos algo dulce o salado. Para momentos así fue que se me ocurrió esta receta sencillísima, con ingredientes muy accesibles y un sabor delicioso que une lo dulce, lo salado, lo picante y un toque de acidez, dando gusto al más indeciso de los comensales.
Paso a paso
- 1
Cortar el ate y el queso en rebanaditas delgadas.
- 2
Calentar dos de las tortillas en un comal o sartén, sin grasa, a fuego muy bajo. Sobre ellas repartir las rebanaditas de ate y espolvorear con el chile seco desmenuzado.
- 3
Distribuir el queso sobre el ate y cubrir con las tortillas restantes. Voltear a que queden doraditas y el queso se derrita. Quedan listas para comerse, ni siquiera necesitan salsa pues el ate medio fundido con las hojuelas del chile desmenuzado forman una especie de mermelada picante deliciosa.
Recetas similares
Más recetas






Comentarios