Paso a paso
- 1
Primero vanos a activar la levadura, para ayudar a que lleve mejor el pan. En un bowlcito ponemos la levadura (seca o común), la cucharadita de azúcar, una cucharada de harina y una cucharada de agua tibia. Integramos y dejamos que doble el volumen y se forme una especie de espuma. A su vez disolvemos la sal en el resto del agua tibia.
- 2
En otro bowl, colocamos la harina y hacemos un hueco en el centro. Ahí agregamos el aceite, la miel, la levadura activada y, de a poco, la leche y el agua. Formamos la masa y amasamos hasta que quede lisa y suave. La dejamos descansar una hora, hasta que leve al doble.
- 3
Después de una hora, desgasificamos la masa y la estiramos para formar un rectángulo. Ese rectángulo lo vamos a enrollar desde un extremo, presionando suavemente en cada vuelta que demos. Colocamos el rollo de masa, con la unión final hacia abajo, en una budinera de 30cm o en un molde para pan lactal de 30cm. Dejamos que leve nuevamente unos 40'.
- 4
Más o menos a los 30' de leudado, prendemos el horno y lo precalentamos a 180°. Cuando el pan ya descanso 40' lo pincelamos con huevo y lo cubrimos con semillas (es opcional, sino lo cocinan así solo). Yo usé semillas de sésamo y chía. También podes agregar semillas a la harina, antes de formar la masa.
- 5
Se cocina entre 40 y 45', a 180°. Cuando se forma una costrita dorada y pinchando el pan, el palito/cuchillo sale limpio, ya está.
- 6
Desmoldar y dejarlo enfriar en una rejilla. Una vez frío, se pueden cortar las rodajas y freezarlas para consumir cuando quieras. Si no lo freezas, consumilo antes que pasen 5 días porque no tiene conservantes.
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