
Paso a paso
- 1
Poner los garbanzos en un cuenco con agua toda la noche del día anterior, a preparar este plato, para que se ablanden, con un poco de sal.
- 2
Cuando estén listos, los colamos y escurrimos bien, dejándolos a un lado para cuando los necesitemos.
- 3
Ponemos una olla grande al fuego con bastante agua, unos dos litros. Ahora lavamos los siguientes ingredientes y luego los agregamos a la olla: el tocino, la punta de jamón y sus huesos, y por último el morcillo. Ponemos a media potencia y esperamos a que empiece a hervir. Se formará espuma en el agua, así que con ayuda de una espumadera la quitamos.
- 4
Agregamos los garbanzos. Reducimos la potencia a fuego bajo y dejamos que se haga todo por unas dos horas más o menos.
- 5
En una olla aparte ponemos el repollo bien picado, utilizando un poco del caldo que se está haciendo en el cocido, junto con el chorizo y la morcilla. Dejarlo cocer.
- 6
Pelamos y lavamos las patatas, que troceamos y agregamos. Las zanahorias las pelamos y limpiamos también con agua, para agregarlas enteras. Por último echar el pollo. Si vemos que nos vamos quedando sin agua, tenemos que agregar más, pero para no estropear el plato tenéis que agregarla caliente.
- 7
Pasado el tiempo de cocción de los garbanzos, el caldo lo echamos en una cacerola aparte, donde podemos usarlo para hacer fideos.
- 8
Cuando esté todo echo solo falta servirlo en distintos platos para que cada uno se vaya sirviendo.
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