Centolla

El marisco es un alimento imprescindible durante las fiestas navideñas🎄🎅🏻🎄; y la centolla gallega es el marisco rey por su sabor a mar y por la textura de su carne.
Hay algunos trucos para distinguir un buen ejemplar, concretamente, a pesar de que la carne del centollo gallego (y la del Cantábrico) es exquisita, es importante, saber si el animal es macho o hembra, porque sin duda alguna, encontrar un centolla llena de corales o huevas aumentará nuestra experiencia gastronómica. La diferencia está en la forma de la lengüeta del abdomen del caparazón, si ésta es triangular, estrecha y picuda, es un macho; mientras que las hembras, tiene una forma mucho más redondeada para llevar sus huevas. También es igual de importante, distinguir la nacionalidad, ya que nuestra centolla tiene un primo hermano: el centollo francés, que se distingue del nuestro principalmente en su caparazón: color rojo mucho más pálido, más redondeado y grueso. Y además no suele presentar algas adheridas —signo de identidad de nuestro centollo gallego—.
Centolla
El marisco es un alimento imprescindible durante las fiestas navideñas🎄🎅🏻🎄; y la centolla gallega es el marisco rey por su sabor a mar y por la textura de su carne.
Hay algunos trucos para distinguir un buen ejemplar, concretamente, a pesar de que la carne del centollo gallego (y la del Cantábrico) es exquisita, es importante, saber si el animal es macho o hembra, porque sin duda alguna, encontrar un centolla llena de corales o huevas aumentará nuestra experiencia gastronómica. La diferencia está en la forma de la lengüeta del abdomen del caparazón, si ésta es triangular, estrecha y picuda, es un macho; mientras que las hembras, tiene una forma mucho más redondeada para llevar sus huevas. También es igual de importante, distinguir la nacionalidad, ya que nuestra centolla tiene un primo hermano: el centollo francés, que se distingue del nuestro principalmente en su caparazón: color rojo mucho más pálido, más redondeado y grueso. Y además no suele presentar algas adheridas —signo de identidad de nuestro centollo gallego—.
Paso a paso
- 1
Ponemos en una olla grande, abundante agua fría con la relación de sal de: 60-70g de sal por litro de agua. Añadimos las centollas vivas. Y cuando rompa a hervir, las dejamos unos 12 minutos (depende del tamaño), y retiramos.
- 2
Esperamos a que se enfríen para poder manipularlas. (Nosotros tomamos una para Nochebuena, y congelamos las demás. La manera de congelarlas es sencilla, simplemente, las envolvemos con papel film, con cuidado de no romper las patas).
- 3
Para abrir las centollas: separamos las patas de la cabeza, tirando y girando. Sujetamos el caparazón, y con ayuda de un cuchillo, junto a la boca, hacemos palanca para levantar el cuerpo, separándolo con cuidado. Retiramos las branquias. Con el cuchillo, partimos por la mitad el interior de la centolla y, a su vez, cada mitad en tres. Machacamos las patas ligeramente, con un martillo y, removemos la parte líquida que está en el propio caparazón.
- 4
A disfrutar! 🦀
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